Diario de León

Fallece un operario de Jardines tras caer su pala al Bernesga a causa de un patinazo

La versión oficial apunta un error de cálculo de la víctima al acercarse al río para verter el lodo sobrante

El gesto del primer bombero que se lanzó al agua delata la dureza del rescate.

El gesto del primer bombero que se lanzó al agua delata la dureza del rescate.

Miguel Ángel Zamora
León

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Juan Francisco García Medina, un operario de la empresa adjudicataria del servicio de Jardines del Ayuntamiento de León, perdió la vida ayer a consecuencia de un accidente laboral que se produjo cuando se encontraba realizando tareas de limpieza en la orilla del río Bernesga, a la altura del Puente de los Leones. La víctima, un joven de 34 años de edad casado y con una hija de apenas un año de vida, se encontraba a los mandos de una pequeña pala de limpieza cuando hipotéticamente por un error de cálculo, se precipitó al río y perdió la vida. Es la versión que maneja el Ayuntamiento de León, según manifestaciones del vice alcalde, Javier Chamorro. Al cierre de esta edición no se había informado de los resultados de la autopsia, para determinar si el fallecimiento pudo producirse a causa del impacto o si el finado resultó ahogado.

Los hechos se produjeron a las 13.05 horas. El fallecido y una compañera de trabajo que le seguía a pie, estaban retirando el lodo acumulado en las orillas del río a pocos metros del Puente de los Leones cuando se produjo el fatal accidente. Las marcas de frenada brusca en el barro de la ribera denotan que el conductor fue consciente de que perdía el control del vehículo en su caída, pero a pesar de sus esfuerzos postreros, no pudo evitar el fatal desenlace.

Inmediatamente la trabajadora alertó a los viandantes para que dieran aviso a los servicios de emergencias y miembros del Cuerpo de Bomberos corrieron al lugar de los hechos, distante apenas cien metros del Parque, con el objeto de iniciar las labores de rescate. Presa de la desesperación, la principal testigo de los ocurrido se llevaba las manos a la cabeza. «¡No, Fran no, por Dios, Fran, Fran...!» gritaba bajo su gorro rojo.

Un agente de la Policía y un bombero se lanzaron al agua sin esperar siquiera a ponerse trajes de buceo y después de dos o tres intentos infructuosos de voltear el vehículo, decidieron abandonar su iniciativa, ante el riesgo de sufrir una hipotermia por las bajísimas temperatura que registraba el agua. «¡Me duele, me duele, no puedo!» protestó en medio de la impotencia.

Tras la llegada de los primeros efectivos de la Policía Local, de la Policía Nacional y del Cuerpo de Bomberos, miembros de Sacyl montaron un operativo de emergencia en previsión de actuaciones posteriores. Psicólogos especializados asistieron a la otra trabajadora presente en los hechos en un primer momento y a los pocos minutos se personaron en la escena del suceso los comisarios de Policía Nacional Ángel Miñambres y Andrés Cadenas, el Intendente Jefe de la Policía Local, Martín Muñoz y el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de los de León, Teodoro Sandoval, con su Secretario Judicial.

Tras dos intentonas inútiles para rescatar el vehículo con un coche de Policía Local y con un todoterreno de Bomberos, se hizo necesario contratar los servicios de una grúa privada de gran tonelaje. 45 minutos después del accidente se consiguió por fin extraer del río el vehículo y el cuerpo inerte.

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