el futuro de la caza en picosNuevo Plan Director
Los vecinos blindan para siempre sus tradiciones locales
El Ministerio de Medio Ambiente reconoce por primera vez de una forma clara en un documento oficial la prevalencia de los usos tradicionales de los vecinos de Picos de Europa sobre cualquier otro criterio de gestión, a los que considera «esenciales para para la conservación». Hace escasos días, el Consejo de la Red de Parques Nacionales conoció el nuevo Plan Director que define la gestión y planificación para el conjunto de estos espacios protegidos. El documento había sido presentado en enero a los miembros del Patronato de Picos de Europa, donde se integra a todos los agentes políticos, económicos y sociales vinculados al parque nacional. Varios alcaldes presentaron en aquel momento correcciones previas y muchas de ellas ya han sido incluidas en la redacción final del plan, para el que aún hay tiempo de alegar, puesto que ahora saldrá a exposición pública. Tanto el alcalde de Posada, Mariano Rojo, como el de Oseja, Antonio Mendoza, aseguraron que están estudiando el documento para matizarlo en todo lo que sea posible.
Una de las reivindicaciones de los pueblos era de la participar en las cacerías selectivas. Aunque la caza como deporte quedará erradicada en siete años, los alcaldes pidieron que fueran los vecinos los que abatieran las piezas cuando el parque nacional decidiera organizar una batida de control poblacional. En el Plan Director se recoge literalmente que las batidas basadas en datos científicos «pordrán ser ejecutadas por propietarios y residentes, tuteladas por la administración y dirigidas por personal especializado».
El documento, al que este periódico ha tenido acceso de forma extraoficial, también vuelve a retomar este asunto en el apartado de directrices relativas a usos y aprovechamientos tradicionales. Recuerda que, con carácter general, la caza y la pesca son incompatibles con los intereses del parque nacional, pero «con carácter excepcional» se podrán autorizar actividades controladas, como la pesca artesanal que demuestre que «es compatible con los logros del parque, se apoye en derechos consolidados y constituya una aportación reconocida de valores culturales o ecológicos que no alteren los procesos naturales».
Otra de las afirmaciones del plan que viene a reconocer la presencia de núcleos de población dentro de Picos de Europa apunta a que la gestión del parque «debe encaminarse» hacia el mantenimiento de actividades «de reconocida tradición local, que utilizan sosteniblemente los recursos naturales y son esenciales para la conservación de determinados paisajes». «En este sentido -"añade el documento-", los usos y aprovechamientos tradicionales practicados históricamente en los parques que no supongan un impacto negativo [...] se consideran compatibles e imprescindibles para los objetivos de conservación».