La izquierda acusa al Gobierno de traición
Las diferencias son muchas, pero los portavoces de las tres fuerzas de izquierda con más peso en la Cámara baja coincidieron ayer en un mismo enfoque. Zapatero es, a sus ojos, un político desleal. Un traidor a los principios de la socialdemocracia, un traidor a su promesa de que apoyaría el Estatuto que saliera de Cataluña y un traidor al apoyo recibido en los últimos años.
El portavoz de ERC, Joan Ridao, acusó al presidente del Gobierno de haber llevado a cabo una «errática, espasmódica e improvisada» política económica que ha dado paso a una «gestión antisocial y neoliberal de la crisis». «Y ese modelo neoliberal no es que esté en crisis es que es la crisis misma», reprochó. Quien más echó en cara al presidente del Gobierno su política económica fue el representante de IU, Gaspar Llamazares, que le acusó de haberse entregado a medidas que ni siquiera la derecha española «se atrevió a hacer»: una reforma laboral que abarata el despido, una ley de cajas que las privatiza o una reforma de pensiones unilateral.