Crónica | Carlos Fidalgo

La otra Biblioteca Imposible

La muestra exhibe las ediciones más cuidadas de libros miniados

Javier García Bueso, de pie; Gutiérrez Pérez, de Endesa; Ovalle, Riesco y Vicente Fernández.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El editor italiano Franco Cosimo Panini, que se ganó la vida publicando cómics, vendiendo cromos, y editando lujosos volúmenes de arte y facsímiles de códices antiguos, se propuso reunir en una sola colección los libros más hermosos del mundo. Los manuscritos más raros, los librios miniados más famosos, los grabados más espectaculares debían fomar parte de lo que Panini llamó la Biblioteca Imposible, un reto que ni el más culto ni el más poderoso de los príncipes del Renacimiento se hubiera atrevido a emprender.

Panini lo logró antes de morir en el año 2007 y quiso el azar que el último gran códice que editó fuera El Libro de la Suerte, una obra cuyo original del siglo XV se conserva en la Biblioteca Nacional Marciana de Venecia y que habla del tarot, de las cartas y de la rueda de la vida.

Desde ayer, la otra Biblioteca Imposible está en Ponferrada. Entre los muros reconstruidos de la zona palacial de lo que un día fue un castillo templario. Y el sueño, hecho realidad, ha sido esta vez el de un coleccionista del Bierzo, Antonio Ovalle, que a lo largo de su vida ha gastado su dinero en reunir decenas, centenares de libros hermosos para después donarlos al Ayuntamiento de Ponferrada.

Los mejores editores de códices. La nueva Biblioteca Imposible no sólo incluye facsímiles del editor de Módena. También ediciones artesanales de Moleiro, de Eikon Ediciones, Siloé Arte y Bibliofilia, AyN Editores o Liber Ediciones, con encuadernaciones cuidadas al detalle y páginas que reproducen hasta las huellas que han dejado en los originales el paso del tiempo.

Originales que comenzaron a manuscribirse y grabarse en monasterios y que requerían largos años de trabajo, como la Biblia de León que abre la muestra y que se conserva en San Isidoro. Fueron necesarios tres años de labor para que calígrafos y miniaturistas la concluyeran en el año 960, después de sacrificar, cuentan las crónicas de la época, 173 ovejas y carneros para realizar las páginas.

Cargando contenidos...

La religión medieval, pero también la ciencia y las humanidades renacentistas, desde los libros de horas a los bestiarios, los atlas y los astros de la Cosmografía de Ptolomeo tienen cabida en una exposición cuya apertura reunió ayer a políticos, historiadores, empresarios, aficionados y curiosos en las depedendencias de la zona palacial, dispuestos todos a ser testigos de un sueño imposible.