«Pescaron, comieron y disfrutaron del río y de la naturaleza»

Al tercer día, las truchas aparecieron. Fue en el Curueño, en aguas de Valdepiélago, en un tramo libre. «Pescaron, comieron y disfrutaron del río y de la naturaleza», subraya Tomás Gil que, con otros guías de El Rincón del Pescador, de La Cándana, acompañó a la expedición. Lograron que marcharan con la ilusión que llegaron y se convencieran de que la pesca va más allá de picar el anzuelo.