ETA proclama el alto el fuego en un vídeo emitido en la BBC británica
Los terroristas dicen que van a seguir con la pasividad que mantienen desde julio del año pasado, si bien no descartan efectuar lo que llaman tareas de aprovisionamiento

Imagen capturada del vídeo enviado a la BBC y «Gara» por la organización terrorista ETA,
El esperado comunicado de ETA no satisfizo las exigencias del Gobierno, pero tampoco las de la izquierda abertzale. Ni anunció el alto el fuego definitivo ni aceptó la verificación internacional. Fue insustancial, a juicio de todos, salvo para la izquierda abertzale que apreció unos valores invisibles para el resto. La organización terrorista se limitó a decir en un vídeo de seis minutos emitido hoy por la BBC británica que «hace saber que ya hace algunos meses tomó la decisión de no llevar a cabo acciones armadas ofensivas». El Gobierno, aunque mostrará desinterés de puertas para afuera, esperaba un movimiento de ETA aunque sin demasiada fe en que anunciara el final de la violencia. La izquierda abertzale, además de aguardarlo, había exigido 48 horas antes que el alto el fuego fuera «permanente» y «verificable» por mediadores internacionales. Ni lo uno ni lo otro. Del texto leído por una militante de ETA se desprende que el adiós a las armas y someter ese paso al escrutinio de terceros aún no está maduro dentro de la organización.
Los terroristas dicen que van a seguir con la pasividad que mantienen desde julio del año pasado, cuando asesinaron a dos guardias civiles en Palma de Mallorca, si bien no descartan repeler las operaciones policiales o efectuar lo que llaman tareas de aprovisionamiento, léase cobro del impuesto revolucionario, robos de armamento y explosivos o la reorganización pura y dura. ETA informó asimismo que ha comunicado esta decisión a la comunidad internacional. Una de las novedades del texto es que la organización terrorista evita la hasta ahora habitual jerga belicista, excluye las amenazas y hasta se muestra dispuesta a ir paso a paso en busca de soluciones para lo que promete «flexibilidad». Tampoco, y también es nuevo, menciona a Francia. Por lo demás, lo de siempre: se reafirma en «el compromiso con una solución democrática» para que «los ciudadanos vascos podamos decidir nuestro futuro de forma libre y democrática».