Tijeretazo sin tocar competencias
Los presidentes autonómicos aceptan los recortes y una revisión del sistema actual de las comunidades, pero rechazan que se intente resucitar el centralismo
La mayoría de los presidentes autonómicos están dispuestos a meter las tijeras en la administración, como ha propuesto el líder del PP, Mariano Rajoy, sobre todo en estos momentos de crisis, pero se muestran recelosos de ceder sus competencias y de que se resucite el centralismo. Así lo ha podido constatar Efe al preguntar a todos los presidentes o portavoces autonómicos sobre la iniciativa de Rajoy de revisar el modelo autonómico para simplificarlo y ganar en eficiencia dentro de la administración.
Y es que el presidente del PP insiste en que no se puede permitir que la «madeja administrativa ahogue la energía» de la sociedad civil, duplicando o triplicando, unas competencias que, al final, lo que hacen es mermar la capacidad productiva del país en un contexto de crisis económica.
Sin duda, una propuesta de calado que, a falta de concretar, ya ha provocado reacciones encontradas por el temor, cuando no el pánico, de algunos dirigentes que interpretan que, reabrir el melón autonómico, puede conllevar la cesión al Estado de determinadas competencias o la privatización de algunos servicios sociales.
El lendakari, Patxi López, reconoce que es necesario reforzar los mecanismos de cooperación y aclarar las competencias, pero más en la línea de engrandecer que de recortar y se refiere, en concreto, a la necesidad de que se lleve a cabo la reforma del Senado que, en su opinión, «está frenando» el PP.
El presidente de la Generalitat, José Montilla, cree que el líder del PP debe aclarar más su iniciativa y decir por dónde quiere recortar, pero al margen de ello está de acuerdo en simplificar la burocracia de las tres administraciones, no sólo la autonómica.
El José Antonio Griñán se muestra partidario de «avanzar» en la reforma de los servicios sociales para adaptarlos a la realidad actual, pero teme que lo que realmente quiere el PP es recortarlos. El Gobierno de Castilla-La Mancha advierte al PP de que se opondrán si su intención es volver a centralizar servicios esenciales, y el de Aragón cree que la propuesta evidencia la desconfianza de Rajoy en el modelo territorial.
El de Baleares, Francesc Antich, admite que, viniendo la iniciativa del PP, le da «pánico» reordenar el Estado, porque entiende que su «deriva centralista» irá en contra de las autonomías, y el presidente asturiano pide al PP que concrete qué servicios públicos regionales le parecen innecesarios.
La Comunidad de Madrid defiende un gran acuerdo con el PSOE en este asunto y es la única que reconoce abiertamente que cedería al Gobierno competencias para ganar eficiencia.
El gallegó Núñez Feijóo avala el planteamiento de Rajoy de proponer una alternativa a un Estado asimétrico para que sea más eficiente, y el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera aboga por racionalizar el Estado de las Autonomías, aunque sin que esto suponga «recortar o restringir» competencias.