El PP avisa al Gobierno de que «socava» la unidad antiterrorista
Los populares reprochan la ausencia de Rubalcaba para abordar el caso Faisán

La ausencia de Rubalcaba motivó las críticas del PP.
El PP lleva semanas muy enfadado con la acusación gubernamental de que sólo airean el chivatazo a ETA y reclaman responsabilidades políticas al vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba con el único fin de eclipsar el fin del terrorismo, pero ayer ha exteriorizado su malestar en el pleno del Congreso y, de paso, ha enviado un aviso al Ejecutivo. El diputado popular Ignacio Cosidó, que ante la ausencia de Rubalcaba en el hemiciclo mantuvo el rifirrafe semanal sobre el caso Faisán con el titular de Justicia, advirtió a Francisco Caamaño de que «no haga esa insinuación, no sólo porque socava cualquier consenso en política antiterrorista, sino por un mínimo de respeto a mis compañeros de partido que fueron asesinados por defender la libertad de todos, la suya y la nuestra».
El ministro había dicho poco antes que el PP, para sacar rédito político, no duda en «devaluar el excelente trabajo de las fuerzas de seguridad» en la lucha antiterrorista, «un trabajo gracias al que nos encontramos en la situación que ahora estamos».
Los populares, por lo demás, centraron sus críticas en la ausencia del vicepresidente, que se encontraba en Italia en una reunión de responsables de Interior de la Unión Europea.
Cosidó indicó que el Gobierno, con ilegalidades como el chivatazo a ETA, ocasiona «un daño inmenso» a las instituciones y a la lucha contra ETA y vaticinó que, «por mucho que intenten entorpecer la acción de la Justicia, se va saber la verdad sobre este caso y por mucho que Rubalcaba huya del Parlamento va a tener que asumir las responsabilidades políticas que se derivan del caso».
Réplica. Caamaño rechazó que el Ejecutivo coloque palos en la rueda de la investigación y contestó que el problema es que «el Gobierno colabora con la Justicia y ustedes colaboran con ustedes», sin que les importe «ni el honor ni la profesionalidad» de quienes trabajan en los tribunales ni la integridad de la Policía. El ministro insistió en que «no les preocupa la Justicia ni hacer Justicia» en el caso Faisán, «les importa solamente lo suyo», los réditos políticos de la polémica.
El segundo enfrentamiento verbal lo tuvo el popular Ramón Moreno con el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui. El primero acusó al Gobierno de haber ordenado y conseguido que TVE imponga un «apagón informativo» sobre el chivatazo dentro de la «operación 'salvar al soldado Rubalcaba'». El ministro contestó que eso no era más que «palabrería, retórica vacía e insultos» porque el Ejecutivo «ni puede ni quiere» influir en los informativos de la televisión pública.