Diario de León

«Esta barrera no la puedo superar»

Jesús Calleja recibe la Medalla de Oro de la Ciudad como «el mejor premio» que podrán otorgarle

Julián González observa cómo su hijo Jesús González Calleja juega con la Medalla de Oro de la Ciudad

Julián González observa cómo su hijo Jesús González Calleja juega con la Medalla de Oro de la Ciudad

Publicado por
A. CABALLERO | LEÓN
León

Creado:

Actualizado:

El leonés que quiere subir a la luna, que ha hollado el Everest con la bandera del león rampante, que se ha sentado a comer chorizo de Geras en el Polo Nortes, que ha vadeado las dunas del desierto, que se ha internado en la selva africana, que ha asomado la nariz a volcanes en erupción, que se ha bañado en el Ártico... Ese leonés que no se ha cortado un pelo desde que dejó la peluquería familiar para convertirse en el aventurero español más mediático se plantó ayer ante una cima; un desafío demasiado extremo. Orgulloso y abrumado, abrió la cajina con cuidado, sacó la Medalla de Oro de la Ciudad y no imaginó más ochomiles , ni minutos de prime time en televisiones generalistas, ni reconocimientos más prestigiosos. «Es el mejor premio que me han dado nunca y que podrán llegar a darme. Es una barrera muy alta que no se puede superar». Palabra de Jesús Calleja.

La sentencia enmarcó el acto en el que el locuaz aventurero se quedó «sin palabras» tras recibir la Medalla de Oro de la Ciudad de manos del alcalde, Francisco Fernández. «Yo, sin palabras, fíjate si será emocionante», bromeó Calleja, rodeado por un nutrido grupo de amigos y familiares, además de autoridades políticas, sociales y militares que no perdieron turno dentro de la rueda de fotografías que siguieron al acto protocolario. «¿A que tú no tienes esta?», vaciló con sorna a uno de los altos cargos del Ejército, reconocido con medallas en la pechera, que se colocó a su lado para poder incorporar el retrato a la colección con la que se presume cuando van visitas a casa.

El discurso de agradecimiento de Calleja, improvisado como el pregón que hizo en las pasadas fiestas de San Juan y San Pedro, abundó en las señas «leonesas» que impregnan todos sus mensajes, vaya donde vaya, y que cuela dentro del reportaje más variopinto. Una indentidad desde la que se preguntó qué será lo que tiene esta tierra para que «los leoneses estemos tan arraigados». «Yo me paso casi nueve meses fuera de casa y, al final, siempre estoy deseando volver a León», apuntó el alpinista, natural de Fresno de la Vega, quien insistió en que el reconocimiento es «un poco de todos» los leoneses, que «somos muy cazurros y cuando se nos mete algo en la cabeza no nos lo saca nadie».

La Medalla de Oro, así como el cuadro acreditativo de la concesión del galardón, cuelgan ya en la galería de reconocimientos del alpinista. Una distinción que, según el reglamento de honores del Ayuntamiento, se concede a «aquellas personas que hayan realizado actos que, de una manera especial, hayan beneficiado al municipio de León o a sus habitantes, hayan tenido resonancia fuera de él y cuyos efectos sean de gran trascendencia». «Os quiero mucho, quiero a la tierra y mil millones de gracias por este premiazo que me habéis dado», cerró su intervencióne ese alpinista que, cuando llega a la cima -”y ha llegado a muchas en su carrera-” nunca se olvida de recordar de dónde es. Jesús Calleja, el aventurero leonés. Medalla de Oro de la Ciudad. El desafío ha llegado a su extremo.

tracking