La dirección del PP deja solo a Fabra en su toma de posesión

Fabra, al inicio del pleno de toma de posesión.
La toma de posesión ayer de Alberto Fabra como president de la Generalitat puso punto y final al segundo acto de una obra que se inició con la llegada del caso Gürtel a la Comunidad Valenciana, y que quedó un tanto deslucido por la ausencia de los primeros espadas de la dirección nacional del PP.
El anuncio hecho por el propio Fabra el miércoles en Castellón de que la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, acudirían a su toma de posesión levantaba una expectación que finalmente se vio frustrada. «Ni Cospedal ni González Pons han confirmado nunca su asistencia al acto», reiteraron tanto desde el Parlamento valenciano como desde el PP ante la insistencia matinal de los periodistas, que tuvieron que conformarse con las autoridades locales y la presencia del ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que se marchó tras el acto institucional sin querer hacer ninguna declaración.
Sin nadie de la dirección nacional del PP presente en el acto de toma de posesión, la atención mediática se centró en Fabra y en su antecesor en el cargo, Francisco Camps, que dimitía la semana pasada después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana lo procesara por su imputación en la llamada causa de los trajes del caso Gürtel.