Los musulmanes se sienten cómodos e integrados en España
Una encuesta desvela que la comunidad musulmana cree que el país es tolerante.
La comunidad musulmana en España está satisfecha con el país. Se adaptan sin problemas a las costumbres, valoran de forma positiva las instituciones y el sistema político y reconocen que practican su religión en tolerancia, según una encuesta encargada por los ministerios del Interior, Justicia y Trabajo.
La radiografía social de este colectivo, que suma 1,2 millones de personas, muestra que la mayoría de los entrevistados, un 83%, se considera integrado en el país porque ejercen sus derechos y obligaciones como cualquier ciudadano y porque se enfrentan a los mismos problemas de trabajo, vivienda y búsqueda del bienestar.
La satisfacción de la comunidad musulmana también llega a la religión. Agradece el comportamiento de las autoridades nacionales con su creencia, una percepción muy superior a la de otros países europeos o a la de Estados Unidos. Asimismo, un 75% cree que musulmanes y cristianos se esfuerzan por entenderse y respetarse. Para conseguir esta sintonía ayudan dos aspectos: el 82% de los entrevistados no piensa que su religión sea superior a la otra y el 92% rechaza que la violencia sea el camino para defender o difundir determinadas creencias.
Los inmigrantes musulmanes dan su mayor valoración al rey Juan Carlos y a las oenegés (7,2 sobre 10), seguido de los líderes de las comunidades musulmanas nacionales (6,7), el sistema judicial (6,4) y la Policía Nacional (6,1). Finalmente, las autoridades islámicas en España coinciden en que la Constitución y la Ley Orgánica de Libertad Religiosa garantizan sus derechos y el ejercicio de las obligaciones. Y enumeran varios desafíos por resolver: la construcción de más mezquitas y cementerios musulmanes y facilitar la enseñanza religiosa islámica en los centros públicos.
Protesta antimezquitas. El Departamento de Interior de la Generalitat catalana prohibió ayer la manifestación que el partido de Plataforma per Catalunya (PxC) había convocado para el próximo sábado en Salt (Gerona) contra la construcción de una mezquita. El Govern justificó su decisión en el hecho de que la concentración podría «comportar graves problemas de alteración del orden público con peligro para las personas y los bienes públicos». Con 27.000 habitantes, el 40% de ellos de origen extranjero, la localidad de Salt vive un clima de alta tensión social.