luis javier alija | 39 años
«El psiquiatra me ha dado de alta»
El primer piso independiente para personas con enfermedad mental se estrenó este año en León. Una vivienda mixta, con tres hombres y una mujer, cuyo alquiler, 650 euros mensuales comparten a partes iguales, al igual que los recibos de luz y demás gastos. Además, aportan al bote común otros 60 euros cada uno para la comida.
Se rotan para hacer las tareas domésticas semanalmente, llevan las cuentas en un cuaderno y salen a comprar juntos. Lo único que no comparten, con Maribel, la única mujer, es la lavadora. Ella prefiere hacer su colada aparte.
Luis Javier Alija Vidal, de 39 años, ha pasado ya por todos los dispositivos de alojamiento para enfermos mentales. Estrenó la primera vivienda que Alfaem abrió en León en el año 2005. Después se fue a vivir con su hermano y luego probó la convivencia en pisos compartidos con personas ‘normales’ pero no le gustó la experiencia. «Prefiero estar con gente conocida», subraya. En el piso le llaman «el rey de las tartas» porque siempre encuentra alguna excusa para cocinar un pastel.
Sus compañeros y compañera de vivienda trabajan, como él, en el centro especial de empleo y en el centro ocupacional de Alfaem. «Es buena idea estar en los pisos de Alfaem, mejor que con gente desconocida; aquí estoy seguro y tranquilo y es un sitio agradable».
Un trabajo propio desde el año 2006 y un techo independiente han cambiado su vida. «Antes vivía encerrado en casa en el pueblo y con problemas. Ahora el psiquiatra me ha dado de alta. Tomo menos medicación y me la revisa el médico de familia», apunta satisfecho.
Tiene el título de Bachiller, es un experto en el control de calidad de bisagras, aunque está preparado también para labores de ebanistería. La crisis ha reducido la carga de trabajo en el centro «La Senda» de Alfaem: «Me adapto a lo que haga falta», asegura.