A la espera del futuro de los piratas
?. La Audiencia Nacional debe decidir si se juzga en España a los atacantes del buque de la Armada ‘Patiño’.
La Audiencia Nacional tiene en su mano la decisión de extraditar a España a los seis piratas somalíes detenidos ayer por la Armada en el Océano Índico después de una refriega a tiros. El magistrado Eloy Velasco, titular del juzgado de instrucción número seis, debe resolver si se declara competente para investigar estos hechos y pedir la entrega de los asaltantes, ya que se trata de un ataque sufrido por españoles en el extranjero. En caso negativo, los arrestados serían entregados a las autoridades judiciales de algún país de la zona con acuerdos vigentes con la Unión Europea.
La posibilidad de que los piratas detenidos sean juzgados en la Audiencia Nacional es posible tras el protocolo firmado por el Ministerio de Defensa y el tribunal central, que hace referencia a la competencia de los delitos de piratería, secuestro o a los ataques sufridos por españoles en el extranjero. Este documento fue firmado tras el secuestro del atunero vasco Alakrana , a finales de 2009, después de los problemas derivados de la entrega de los dos piratas que posteriormente fueron condenados a prisión por estos hechos.
El incidente en aguas del Índico se produjo a las 3.30 de la madrugada del jueves. Era de noche y probablemente el esquife pirata atacó al buque de apoyo y combate de la Armada, el Patiño , con 136 infantes de marina a bordo, tras confundirlo con un mercante que pretendía apresar.
El esquife abrió fuego contra el Patiño , lo que provocó la inmediata respuesta con armamento ligero de los marineros españoles. Pese a ello, los piratas siguieron disparando contra el barco, por lo que el personal respondió «con fuego de neutralización en autodefensa», según Defensa. Esto es, con ráfagas de ametralladora. Esta respuesta puso en fuga al esquife y ningún miembro de la dotación resultó herido durante el ataque.
A continuación, el helicóptero embarcado a bordo del Patiño salió en persecución de la embarcación, que durante la huída arrojó diverso armamento, varios bultos y una escalera, y finalmente se detuvo. En el esquife iban seis piratas, de los que tres estaban heridos. Tras su detención los piratas aseguraron que otro compañero suyo falleció en el incidente y fue arrojado por ellos mismos al mar.