«Urdangarin y Torres tenían la misma capacidad de decisión»
El empresario Zorío sitúa al duque en . todas las gestiones económicas de Nóos.

El dueño de la empresa Lobby Comunicación, Miguel Zorío.
Serio golpe a la línea de flotación de la estrategia de defensa de Iñaki Urdangarin de desvincularse como fuera de la gestión económica de Nóos y cargar las culpas sobre su exsocio. El empresario valenciano Miguel Zorío, dueño de la firma Lobby Comunicación y uno de los consultores que durante más tiempo trabajó con Nóos, aseguró ayer ante el juez José Castro que en el instituto bajo sospecha las decisiones en todos los aspectos, y por supuesto también en el económico, se tomaban a alimón entre los dos socios, el duque de Palma y Diego Torres.
Zorío, exvicepresidente del Valencia Club de Fútbol e imputado en este caso, no se anduvo con rodeos: «La relación de Lobby Comunicación con el Instituto Nóos fue siempre con Iñaki Urdangarin y Diego Torres. Ambos tenían la misma capacidad de decisión, según yo percibí».
La declaración de Zorío, según fuentes del proceso, se consideraba clave para conocer el verdadero papel de Urdangarin dentro del instituto ya que la consultora Lobby Comunicación entre el 2005 y el 2009 fue una de las principales colaboradoras de Nóos, hasta el punto de que llevó el gabinete de prensa de Valencia Summit, la comunicación de Nóos en la Comunidad Valenciana y la elaboración del proyecto de los frustrados Juegos Europeos para la Generalitat valenciana. En total, facturó unos 625.000 al instituto y encargó trabajos a Nóos por valor de 320.000.
El empresario no defraudó porque decidió tirar de la manta después de que el pasado 25 de febrero Urdangarin dijera que no sabía nada de las cuentas de los Juegos Europeos y culpara a Torres y al propio Zorío de haberse repartido a sus espaldas los beneficios de ese proyecto, por el que el dueño de Lobby Comunicación recibió unos 540.000 euros y Urdangarin se embolsó 325.000 euros, aunque aquellos juegos nunca pasaron del papel. Según Zorío, el duque estuvo en todas las reuniones sobre las ‘euroolimpiadas’, estaba al tanto de todos los acuerdos económicos, de los desembolsos que hacía la Generalitat y de las facturas millonarias e hinchadas que Nóos intentó endosar al Gobierno de Francisco Camps. Y no solo eso, sino que Urdangarin, según su versión que repitió en hasta tres ocasiones, siguió totalmente vinculado a Nóos «en todos los sentidos».