Miguel Alfonso Villagómez y Lorenzana

Fue ministro del Consejo Real de Carlos IV y miembro del Consejo de Castilla restaurado por Fernando VII en 1814. Elena Aguado dice de él que es un personaje curioso: «A pesar de su dilatada carrera académica (se formó y enseñó en cuatro universidades, entre ellas el colegio de San Clemente de Bolonia), carece en Cádiz de un discurso coherente. En sus muchas intervenciones falta argumentación racional y menudean afirmaciones absolutistas y de pensamiento reaccionario; pero en cambio votó y firmó la Constitución, incluso envió un ejemplar al Ayuntamiento de León».