Casi 30 horas vigilando Compostilla

El piquete minero, a la entrada de la térmica para evitar que entrara carbón extranjero a las instalaciones de Endesa.
A las 9.00 horas del miércoles, los mineros se apostaron a la entrada de la central térmica de Compostilla II para evitar la entrada de carbón extranjero. Allí permanecieron hasta las dos de la tarde de ayer, incluido un retén que permaneció vigilante durante la noche, cuando hicieron una hoguera y jugaron a las cartas para seguir controlado el acceso a las instalaciones de Endesa. Los piquetes mineros continuarán activos a pesar de la marcha con destino Madrid. A pesar de que impidieron el paso de camiones cargados, los huelguistas dejaron acceder a sus puestos de trabajo a todos los empleados de la térmica y también salir a los camiones cargados de ceniza y a todos aquellos que salían vacíos, con lo que la actividad en la central no se vio alterada. Los camioneros estaban sorprendidos con la medida, sobre todo los portugueses, pero accedían ante las explicaciones de los mineros, que incluso dejaron salir a un transportista que viajaba con su hija pequeña. La Guardia Civil, vigilante desde el otro lado de la rotonda con una simple patrulla.