102.000 millones de ajuste hasta el 2014
Con unos días de retraso, el Gobierno de Mariano Rajoy ha aprobado y remitido a Bruselas el plan presupuestario para 2013 y 2014, comprometido con la Comisión Europea a cambio de la prórroga de un año en las exigencias de reducción del déficit a una cuantía equivalente al 3% del Producto Interior Bruto. El Gabinete cifra los ajustes del periodo 2012-2014 en 102.149 millones de euros, a obtener mediante mayores ingresos tributarios y el recorte de gastos. Los esfuerzos son crecientes: frente a los 13.118 millones de 2012, ascienden a 38.956 millones en 2013 y se disparan a 50.075 millones en el último año del trienio. Estas cifras ya incluyen los ahorros de 65.000 millones de euros de las medidas del decreto del pasado 13 de julio.
Entre las principales novedades figura un mayor ajuste en el gasto social. Los iniciales 10.000 millones de recorte acordado entre el Gobierno y las autonomías en la factura de sanidad y educación se elevan ahora a 15.000 millones. También se pone el foco en el ahorro de las administraciones públicas y todo apunta a que los aumentos del IVA y del IRPF han llegado para quedarse, pese al compromiso de reversibilidad de la fiscalidad directa que formuló el Ejecutivo del PP.
El Gabinete de Rajoy ha optado por dejar de lado el impacto del incremento de estos gravámenes sobre la actividad. Confiado en la paulatina recuperación del consumo privado y de la inversión, y en el impacto de las reformas estructurales emprendidas, limita la caída del PIB al 0,5% en 2013, y estima que esta magnitud registrará un aumento del 1,2% en 2014, mientras sitúa en este último año la recuperación del mercado laboral.
Ni los grandes organismos internacionales (FMI) ni los institutos privados (como los partícipes del panel de Funcas) comparten estas previsiones.
La Comisión Europea ha dado la bienvenida a este plan presupuestario y confía en que resulte suficiente para cumplir los compromisos de reducción del déficit del conjunto de las administraciones públicas, que tras quedar en el 6,3% del PIB este año, debe limitarse al 4,5% en 2013 para bajar al 2,8% en 2014.
El portavoz comunitario expresó su confianza en que el plan apuntale totalmente los objetivos propuestos.