Países que miran para otro lado
Paradojas de los mercados y del doble rasero en función de los intereses económicos, algunos de los países que con más fuerza se oponen a las ayudas al carbón leonés son los que más movimiento tienen de mineral de importación. Es el caso de Holanda, que en el año 2010 compró en el exterior 12 millones de toneladas, tantas como importó España, según un informe de la Unión Europea al que ha tenido acceso este periódico. A esa cifra hay que sumar las miles de toneladas con destino a otros países que pasan por sus principales puertos. De hecho Rotterdam es el que más tráfico marítimo tiene del mundo.
En general, según explica la alcaldesa de Villablino, Ana Luisa Durán, los países del norte de Europa son los que más se oponen a la producción de carbón nacional. Sin embargo, algunos de esos países no tienen inconveniente en mirar para otro lado ante un tráfico marítimo, en el año 2010, movió en el Viejo Continente más de 188 millones de toneladas de carbón.
Países productores de carbón como Alemania y Polonia importan también. En las cuencas germanas se produjo en 2010 casi 13 millones de toneladas de hulla y antracita y 169 de lignito, una variedad de carbón residual en España, con alguna mina en Aragón, y se importaron 45 millones de toneladas del exterior. En Polonia, la producción nacional fue de 76,6 toneladas de hulla y antracita y 56 de lignito, mientras que el carbón procedente de otros países alcanzó las 13,4 toneladas. Más que la producción de carbón de España, que fue de 8,4 millones.