La invisible discapacidad sensorial

secundino pérez
Rosa María Celadilla es una de las limpiadoras contratadas en el centro especial de empleo Naturfénix. Lleva 18 años en plantilla y se mueve por diferentes lugares de la ciudad con una sonrisa impecable. Tiene discapacidad auditiva y apenas habla. Se comunica por signos, una lengua que su jefe, Gregorio Brunelli, domina a la perfección: «Mis padres eran sordomudos, así que no sé si aprendí antes a hablar que la lengua de signos». Brunelli dejó un puesto de funcionario para crear el centro, que en parte es un homenaje familiar.