El PP se suma a la petición de un gobierno de concentración sin Mas
El PP está convencido de que el acuerdo de gobernación entre CiU y Esquerra Republicana está condenado al fracaso y su presidenta en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, propuso ayer un Gobierno de concentración que no esté presidido por Artur Mas, a fin de evitar la convocatoria de otras elecciones anticipadas.
«Este pacto es negativo para la economía, traerá más presión fiscal, incrementará el gasto identitario y con él se olvidará la prioridad que es la salida de la crisis. Este es el Govern más débil e inestable que podemos tener. Será un nuevo tripartito (CDC, Unió, ERC) generador de inestabilidad y confrontación», señaló Sánchez-Camacho. Su planteamiento se une al que hizo el lunes el PSC, que sorprendió con una propuesta de un Ejecutivo de «unidad nacional», presidido por un dirigente de CiU que «preferiblemente» no sea Mas y que aparque la consulta soberanista.
La diferencia entra la iniciativa de socialistas y populares estriba en el tiempo, pues para el PSC el Gobierno unitario debería formarse de forma inmediata, mientras que en opinión del PPC debería configurarse si el acuerdo para gobernabilidad de Cataluña que ultiman CiU y Esquerra no fructifica. Ya sea porque los flecos que aún quedan por limar pudieran hacer saltar por los aires el pacto como por las previsibles crisis a lo largo de la legislatura. «CiU está en manos de un partido independentista que aprueba todas sus decisiones de forma asamblearia», dijo Sánchez-Camacho para argumentar su creencia de que ambas formaciones nacionalistas juntas no llegarán muy lejos. De hecho, cada vez son más las voces que se apuntan a la teoría de que la décima legislatura puede ser breve y que CiU y ERC no podrán aguantar demasiado tiempo juntos. Se especula, incluso, que más allá de finales de 2014, una vez celebrada la consulta, es complicado que se mantenga la alianza, teniendo en cuenta los rigores de la crisis y el desgaste que los recortes ocasionarán en las relaciones entre un partido de corte liberal y una formación de izquierdas como Esquerra.
Superado el escollo de la consulta, que no tendrá fecha fija, pero sí se contempla un horizonte máximo para finales de 2014, los detalles que quedaban pendientes de limar eran los fiscales. El acuerdo por escrito, por tanto, podría formalizarse hoy en una reunión entre Mas y Oriol Junqueras.