Un número salido del cambio de una caja
Tiene 53 años de edad y su esposa 50. Se dedica a trabajar en una empresa de hostelería y ella es cajera en un supermercado. El ganador del segundo premio, 100.000 euros en un décimo, prefiere mantenerse en el anonimato. No es por ningún motivo en especial. Simplemente es cuestión de mantener la tranquilidad.
Sólo llevaba un décimo del número premiado, que había adquirido a través del sistema de terminal on line en el kiosco de Beni, en San Emiliano.
Más curiosa es la elección del número. Su esposa y una compañera suya en el supermercado habían dado un cambio de 6,74 euros a dos clientas diferentes a la vez y la coincidencia le hizo pensar a su mujer que debían elegir esa terminación para el sorteo del Niño.
Así lo encargaron en el punto de venta de San Emiliano. La otra cajera de la coincidencia está claro que no tuvo la misma idea.
Por primera vez
Es la primera vez que le toca algo en cualquiera de los sorteos relacionados con los juegos de azar y había completado la participación con otros tres décimos más adquiridos en diferentes bares de Villablino y de su barrio en León, pero en ninguno de los otros tuvo suerte. El afortunado es natural de La Majúa y su mujer de Torrebarrio.
No quiso especificar qué destino le iba a dar a los 100.000 euros del premio, pero todo hace pensar que la cuesta de enero se le va a hacer mucho más llevadera con el pellizco de fortuna que ayer le arrancó a la suerte. Sea enhorabuena.