OPERACIÓN CABALLO DE TROYA CONTRA EL GRUPO MARTÍNEZ NÚÑEZ
El último asalto al ‘búnker’
La Policía necesita tres días y un cerrajero para completar todos los registros en la sede de la plaza Lazúrtegui y traslada después a Maribel Martínez a Santiago.

L. DE LA MaTA
Tres días y la ayuda de un cerrajero ha necesitado la Policía para completar los registros de la Operación Caballo de Troya en Ponferrada. Y el último ‘asalto’ a las oficinas del grupo en el edificio de la plaza de Lazúrtegui —con acceso por el pasaje de Fernández Luaña— todavía se produjo ayer por la mañana, obligando a retrasar hasta hoy la puesta a disposición judicial de Maribel Martínez Parra.
La Policía trasladó ayer a Santiago de Compostela a Maribel Martínez Parra después de que los agentes encargados de la investigación concluyeron a los registros en Ponferrada con una nueva sesión en las oficinas del grupo Martínez Núñez en presencia de la detenida. Los agentes requirieron la ayuda de un cerrajero para abrir las últimas cajas fuertes. El profesional permaneció durante más de dos horas en la sede del grupo y su trabajo llegó a oírse con claridad desde la calle.
Maribel Martínez Parra, que ha pasado dos noches durmiendo en un calabozo de la Comisaría de Ponferrada, fue trasladada a las oficinas del grupo a mediodía para estar presente en el nuevo registro, aplazando así su comparecencia ante el juez que instruye la Operación Caballo de Troya.
La nueva actuación policial se prolongó durante dos horas y media, con constantes entradas y salidas de agentes y la asistencia del secretario judicial de guardia ayer en el Palacio de Justicia Local.
Sobre las 15.27 horas, y minutos después de que el cerrajero hubiera concluido su trabajo, la detenida salía de las oficinas escoltada por la policía y con el rostro cubierto por el mismo pashmina amarillo que ha usado para ocultarse de los fotógrafos desde su detención.
Tras dejar las oficinas del grupo Martínez Núñez, la heredera del grupo empresarial berciano todavía permaneció otra media hora en el garaje del inmueble del centro de Ponferrada antes de que los agentes la trasladarán por carretera hasta Santiago de Compostela.
Muy afectada
Ojerosa y usando la misma pashmina amarilla que le ha servido para ocultar su rostro de los fotógrafos. Así salió ayer de las oficinas del grupo Martínez Núñez en Ponferrada Maribel Martínez Parra, camino de dependencias policiales en Santiago de Compostela, donde hoy debe comparecer ante el juez.
La heredera del grupo empresarial dormía anoche en Santiago de Compostela después de permanecer dos noches en un calabozo de ocho metros cuadrados de la Comisaría de Ponferrada, sobre una cama de cemento y un colchón, y con una puerta de barrotes. La primera noche, también permaneció en la Comisaría su secretaria, la otra detenida de Ponferrada en el marco de la Operación Caballo de Troya.
La empresaria se encontraba ayer muy afectada, según fuentes próximas al caso, después de llevar dos días detenida por la Policía. En este tiempo se le ha escuchado llorar en más de una ocasión en el calabozo.