Rubalcaba frena a los barones del PSOE que piden romper ya con el PSC
Chacón fue la única diputada socialista catalana que no rompió la disciplina de voto.

Valenciano y Pérez Rubalcaba durante la votación que tuvo lugar ayer en el pleno del Congreso.
Alfredo Pérez Rubalcaba y el resto de la cúpula federal del PSOE tuvieron ayer que emplearse a fondo para evitar que fuesen en aumento las voces de cargos públicos y barones regionales del partido que creen llegado el momento de romper ya la alianza con el PSC y plantearse, 35 años después, volver a presentarse con las siglas propias a las elecciones en Cataluña y no en compañía del «partido hermano».
La decisión del PSC y de 13 de sus 14 diputados de romper por primera vez la disciplina de voto del grupo socialista en el Congreso, para respaldar una resolución el CiU e Iniciativa favorable al ejercicio del derecho a decidir, echó sal sobre las heridas abiertas desde hace meses entre ambos partidos y fue vista por muchos como un desafío y un desacato en toda regla a la organización federal.
Entre los que alzaron la voz con más energía y claridad estuvieron el ex presidente extremeño Guillermo Fernández Vara, el histórico dirigente Alfonso Guerra y el portavoz parlamentario del PSOE en Andalucía, Francisco Álvarez de la Chica.
Vara dio casi por definitivo el desencuentro entre ambas siglas con un «fue bonito mientras duró» y avisó a la cúpula nacional de que «un PSOE sin ‘E’ de España tiene un problemón». Guerra afirmó que cree llegado el momento de plantearse que el PSOE vuelva a ser una opción independiente en Cataluña. Álvarez de la Chica también apostó por meditar, «seriamente», la necesidad de romper esta alianza de tres décadas.
La dirección socialista, que al comienzo del día dijo que pese al desacuerdo no adoptaría medidas disciplinarias contra los diputados díscolos, se vio obligada a rectificar horas después ante el aumento del número de dirigentes enfadados y a notificar que los parlamentarios que rompiesen la disciplina de voto sí serían sancionados.
La vicesecretaria general dijo, como Rubalcaba unas horas antes, que no es el momento de tomar decisiones en caliente y menos las que son definitivas y probablemente irreversibles.
La ruptura de la disciplina de voto, materializada ayer por todos los diputados socialistas catalanes excepto la ex ministra y cabeza de lista por Barcelona, Carme Chacón, fue el tiro de gracia a la fuerte tensión que acumulan ambas siglas. Chacón explicó que no piensa apoyar las estrategias de partidos «que han puesto en marcha una secesión unilateral de España». La ex ministra puso su escaño a disposición de Navarro, que la confirmó en el puesto con desgana.
Júbilo nacionalista
La decisión del PSC fue recibida con júbilo por las fuerzas nacionalistas catalanas. Para la Generalitat, que el PSC respalde la celebración de una consulta es un hecho de «dimensiones históricas». «Esto no es una cuestión estética por parte del PSC sino que tendrá recorrido en el futuro», afirmó el consejero de la Presidencia, Francesc Homs.