Mas desafía a los jueces españoles
El ‘Parlament’ aprueba una comisión sobre el referéndum tras conocer la sentencia del Constitucional que lo paraliza. El PP se va de la cámara por «el desacato» al TC.

Alicia Sánchez-Camacho abandona el ‘Parlament’ ante la mirada de Artur Mas.
Nada más conocer la decisión del Constitucional de suspender la declaración soberanista de Cataluña, las fuerzas políticas catalanas que aprobaron la resolución parlamentaria del pasado 23 de enero, CiU, ERC, Iniciativa y la CUP, mostraron su preocupación y su rechazo pero insistieron en que el camino hacia la consulta del 2014 se mantiene a pesar de los obstáculos.
Artur Mas reafirmó su apuesta por la transición nacional y advirtió: «Que no haya dudas, hagan lo que hagan, el proceso sigue adelante». Según el presidente de la Generalitat, el pueblo catalán «no aceptará» que el Constitucional «aborte» su voluntad expresada democráticamente en las urnas.
«Seguiremos fieles a la mayoría del pueblo», dijo Mas, que calificó la decisción del tribunal de «tremendamente preocupante», «insólito» y «profundamente decepcionante».
En la misma línea, el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, aseguró que «diga lo que diga» la corte constitucional, el Parlamento de Cataluña se mantendrá «fiel» a la hoja de ruta marcada en la declaración impugnada y por tanto la estrategia soberanista se mantiene del «todo».
Desobediencia
«El pueblo ha expresado una mayoría parlamentaria y este ‘Parlament’ será consecuente con la voluntad de los ciudadanos», remató. La formación que fue más allá fue la CUP, que instó al Govern a la desobediencia institucional y reclamó la convocatoria unilateral de una consulta.
En el lado opuesto, PSC, PP y Ciutadans, que votaron en contra de la declaración del 23 de enero, recordaron que durante la votación ya advirtieron que la resolución estaba fuera del ordenamiento jurídico.
El primer secretario del PSC, Pere Navarro, señaló que lo que «mal empieza, mal acaba».
«El 23 de enero, cuando algunas fuerzas aprobaron la declaración —el PSC votó en contra, aunque una quinta parte de sus diputados decidieron abstenerse saltándose la disciplina de grupo— sabíamos que llegaría el día de hoy», dijo. Lo que se pretendía con la declaración, añadió Navarro, «era incrementar el grado de confrontación entre Cataluña y el resto de España».
El PP, por su parte, celebró la suspensión decretada por el Constitucional y reclamó al Parlamento que acate la resolución. Ciutadans, mientras, advirtió a Mas que toda su «ruta separatista» acabará igual que la declaración soberanista, «juzgada por un tribunal». Buena prueba de que el proceso continúa, se produjo horas después.
Aunque el Partido Popular catalán se negó a participar en el debate y los diputados abandonaron en pleno la cámara legislativa, empezando por Alicia Sánchez-Camacho, porque consideraron que la celebración del pleno era ilegal y un desacato a la declaración del tribunal, el Parlamento catalán aprobó con los votos de CiU, ERC, PSC, ICV y la CUP la creación de una comisión parlamentaria sobre el derecho a decidir. El grupo de estudio abordará la vías legales para la celebración de la consulta y se trata del cuarto paso, junto al pacto nacional por el derecho a decidir, el consejo asesor sobre la transición nacional y la declaración soberanista, que ha dado ya Cataluña hacia el referéndum de autodeterminación.