Las mediadoras de los ERE cobraron de la Junta 34 millones en sobrecomisiones
UGT y CC.OO. rechazan la investigación . policial y niegan financiarse con ese dinero .

Griñán, ayer en declaraciones a la prensa en Granada.
La investigación policial del caso ERE ha puesto de relieve cómo las empresas mediadoras que tramitaban las prejubilaciones pagadas con cargo a la Junta de Andalucía eran quienes se llevaban la parte más jugosa del pastel. Diversos informes recogidos en el sumario destacan como las comisiones que cobraban Vitalia y Uniter, las dos entidades de cabecera, eran superiores en más de 20% a la media de mercado. De esta forma, llegaron a recibir hasta 34 millones de euros de fondos públicos.
La Guardia Civil considera que las mediadoras «detectaron un amplio margen de negocio más allá de la transacción comercial por la realización de un servicio», y que consistia en desviar fondos de las arcas públicas mediante sobrecomisiones. Para los investigadores, es llamativo que sea la propia Junta de Andalucía la que, al pagar a las aseguradoras para que abonen las prejubilaciones a los trabajadores, les ordena que paguen comisiones por encima de la media a las mediadoras. Y citan un escrito del que fuera director de Trabajo de la Junta, Javier Guerrero, instando a que «paguen lo que las mediadoras indiquen».
Estas empresas se convirtieron así en pieza fundamental de la trama, y aceptaron las irregularidades que les sugerían desde la Junta, como la introducción de ‘intrusos’ vinculados a Guerrero, su suegra, por ejemplo, por la necesidad de mantener el volumen de negocio que tenían con el Gobierno autonómico. Unos ‘intrusos’ que en la documentación interna eran catalogados como «señores especiales», dado que faltaban los documentos para los cálculos actuariales, y en cuyos expedientes constaba la advertencia expresa de que si alguien preguntaba por ellos había que consultárselo primero a una de las trabajadoras.
Unas precauciones, subrayan los investigadores, «propias de quien no quiere que esa situación trascienda». Los informes policiales señalan que la existencia de los ‘intrusos’ en las pólizas también se reflejaba en el pago de las comisiones a los comerciales de Vitalia.
La dierencia, entendían, obedecía a que eran ‘intrusos’. Estos favores eran recompensados generosamente por la Dirección General de Trabajo de la Junta con unas sobrecomisiones en algunos casos de hasta cinco veces superiores a la media, lo que se traduce, según la Guardia Civil, en un exceso de dinero recibido cifrado en 21 millones en el caso de Vitalia y hasta 13 en el de Uniter. Para el cobro de este dinero irregular y su posterior blanqueo, los investigadores constataron que Vitalia, por ejemplo, creó un complejo entramado de empresas pantalla al frente de las cuales colocó como testaferro a un indigente magrebí que llegó a presentarse en las oficinas del grupo en Barcelona exigiendo el dinero prometido «o no firmaba más papeles», según relató una de las trabajadoras.
Frente a estas revelaciones, las centrales sindicales negaron ayer rotundamente haberse financiado de forma fraudulenta con los ERE.