Esquerra ganaría hoy las elecciones en Cataluña y CiU caería en picado
Retroceden también PSC y PP y crecen Ciutadans y los independentistas de las CUP.
La crisis económica y el proceso soberanista están poniendo patas arriba el mapa político catalán. Según el barómetro de junio del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat, si hoy se celebrasen elecciones autonómicas en Cataluña, Esquerra Republicana obtendría entre 38 y 39 escaños, de dos a cuatro más que CiU. Ambas fuerzas se quedan lejos de la mayoría absoluta del Parlamento autonómico, formado por 135 diputados, pero la suma de ambos la alcanzaría.
Se trata de un hecho histórico, ya que desde 1980 es el primer sondeo oficial que vaticina una victoria de los independentistas de Esquerra.
Pero no supone ninguna sorpresa ya que una encuesta de El Periódico de Catalunya ya lo adelantó hace dos semanas y el propio CEO lo predijo en la oleada anterior de febrero, en la que Esquerra se imponía en intención directa de voto, aunque no en escaños ni en estimación de sufragios después de aplicar los elementos correctores, la llamada ‘cocina’.
La caída en picado de CiU parece imparable ya que antes de las elecciones del pasado 25 de noviembre, Artur Mas tenía 62 diputados, mientras que Esquerra apenas tenía diez. Los comicios supusieron el despegue de los republicanos, que pasaron a tener 21, en tanto que CiU retrocedió a 50.
Esa tendencia al alza de unos y a la baja de los otros anuncia el tan cacareado ‘sorpasso’, que podría venir determinado, según los responsables del CEO, en el desgaste que sufre CiU por gobernar en una época de crisis, por el goteo continuo de casos de corrupción y por el castigo del electorado más soberanista al discurso algo ambiguo de los nacionalistas sobre la consulta.
Incomprensión
Desde CiU, en cambio, se escudaron en los recortes para justificar la sangría de votos. «Las medidas que estamos tomando generan incomprensión», señalaron. El desplome, en cualquier caso, ha abierto una profunda crisis en la coalición, agravada por la diferente interpretación que sobre la bajada de votos hacen uno y otro socio. En CDC, la parte mayoritaria, achacan una parte del hundimiento al papel obstruccionista que a su juicio está jugando el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, en el proceso soberanista, lo que confunde al votante de CiU que se fuga a Esquerra.
Desde Unió, en cambio, consideran que es la apuesta soberanista la que lastra a la federación. Para tratar de rebajar la tensión y salir al paso de las encuestas, el presidente de CiU y de CDC, Artur Mas, reclamó ayer a los dirigentes de la coalición, tras hablar con Duran Lleida, que pongan fin al «serial» de «declaraciones y contradeclaraciones» que «no ayudan en nada» y trasladan la imagen de «descoordinación».