José Ramón Bauzá presidente de baleares
«El Gobierno no invade competencias autonómicas»

El presidente de Baleares, José Ramón Bauzá.
Su aterrizaje como presidente del Gobierno balear no fue suave, pero a José Ramón Bauzá (Madrid, 1970) no le tembló el pulso al enfrentar los dos grandes retos de su mandato: lograr la unidad en una formación atenazada por las tensiones internas y recuperar la confianza de los ciudadanos hacia un partido marcado por la corrupción en la anterior legislatura. El primer reto lo mitigó obteniendo en las elecciones de 2011 la mayoría absoluta más amplia lograda en las islas. Para encarar el segundo, eliminó a todos los imputados de sus listas electorales y no duda en condenar los casos de corrupción que han ido proliferando; ya sea a nivel autonómico, nacional o incluso el que afecta a la monarquía que veranea en sus islas, aunque matice que Baleares sabe distinguir entre la Casa Real y Urdangarin.
Dos años después de asumir con mano de hierro el mandato autonómico no se ha pronunciado sin embargo sobre si repetirá como candidato. La próxima cita será la próxima semana, cuando sea convocado el Consejo de Política Fiscal y Financiera en el que el Gobierno presentará a los presidentes autonómicos la Reforma de las Administraciones Públicas,
—La vicepresidenta del Gobierno asegura que la reforma de la administración pública no tiene sello ideológico ni territorial ¿Qué impresión le ha causado esta reforma?
—El gobierno balear valora positivamente el informe y considera que es una reforma valiente, decidida y muy necesaria. Persigue crear administraciones más modernas, acabar con la duplicidad y los gastos innecesarios y dotar de un mejor servicio al ciudadano. Precisamente los mismos objetivos que nos marcamos cuando comenzó esta legislatura, y que estamos consiguiendo. Baleares está modernizando la Administración y también la hemos adelgazado, al suprimir más de un centenar de empresas públicas —con un ahorro de 311 millones de euros— y una auditoría de recursos humanos en servicios generales para mejorar la eficiencia.
—Buena parte del éxito de esta reforma depende de la colaboración de las comunidades autónomas, ¿cree que existe invasión competencial?
—No hay invasión competencial porque el informe es una propuesta, y Rajoy y su Gobierno han insistido en que intentarán llegar a un acuerdo con todas las comunidades autónomas. El Estado comenzará a adoptar medidas para cumplir el objetivo del déficit presupuestario, pero buscarán consenso con todas las comunidades. Además, es un compromiso con los ciudadanos cumplir con el déficit.
—¿Hay margen en las comunidades para recortar más?
—Se puede reducir más la Administración, pero también necesitamos herramientas que nos permitan que esa reducción sea efectiva y no se generen inseguridades jurídicas o límites que la propia administración del Estado no permita afrontar. De lo que se trata es de gestionar como si estuviésemos gestionando nuestros propios recursos, como gestiona una ama de casa o funciona una empresa privada; no hay ninguna diferencia en ese sentido.
—El Gobierno ha accedido a fijar un déficit asimétrico en función de las duplicidades, ¿qué sucederá cuando en el consejo de política fiscal y financiera cada uno defienda lo suyo?
—El problema es que tenemos un sistema de financiación injusto, opaco, interpretable y no predecible. Ese es el punto de partida. Siempre he defendido que había que afrontar ya.