La luz pone en jaque el regadío en León
. La reforma energética fuerza incrementos de hasta un 150% en los recibos eléctricos de los regantes. . Industria hace inviable los presupuestos de las comunidades tras gravar la potencia contratada.

Interior de una estación de bombeo, una de las estructuras que más gravará la nueva norma energética del Gobierno.
La próxima factura energética enrevesa la viabilidad de las explotaciones de regadíos leonesas, las mejor dimensionadas y adaptadas a los términos de competitividad. La próxima factura recoge incrementos de hasta el 150%, ajustados a los peajes de acceso a la energía eléctrica que acaba de aprobar el Ministerio de Industria, y que afectan con incrementos severos a las tarifas en curso.
Especialmente gravosa la reforma para el colectivo del sector primario leonés que ha intervenido con fuerza en los últimos años en el repunte de la rentabilidad de la actividad agraria. La nueva norma que regula las tarifas eléctricas pasa de perfil sobre el consumo —sostenido y equilibrado tras fuertes inversiones en la modernización de estructuras de riego— y grava la potencia contratada; el resultado de la nueva legislación impositiva del departamento que dirige el ministro José Manuel Soria pasa de forma directa al resultado del ejercicio económico de los profesionales afectados en la provincia leonesa, que sufrirán peajes entre 6,1 y 6.4 puntos. La carga impositiva para las estaciones de bombeo, claves en la aplicación del riego a la demanda, alcanzará cotas sin precedentes.
Las penalizaciones que Soria traslada a los profesionales agrarios, con contratos individuales o consorciados a través de las comunidades de regantes, especialmente afectados entre el tejido de las pequeñas y medianas empresas, abarca un abanico flexible: en el escalón del peaje 6.1, aplicado a potencias contratadas de hasta 36 kilovatios, el término fijo sufre un incremento del 115%; en el tramo 6.2, que define las potencias contratadas de entre 36 y 72.5 kilovatios, la parte fija se dispara un 41% en cada periodo; para el peaje 6.3 (entre 72.5 y 145 kilovatios) el término de potencia se dispara hasta un 28%. El límite de la subida se fija en un 24% para la potencia que supera los 145 kilovatios.
El enroque que congela las perspectivas económicas del hasta ahora flanco más rentable de la agricultura leonesa, la del manejo con sistemas de regadío modernizado, pasa por minimizar aquel esfuerzo de optimización del consumo que realizaron las comunidades, que acudieron al pool energético a contratar la electricidad. Cuando el Gobierno decidió gravar la potencia esa estrategia de ahorro se desmoronó. En el próximo cargo, la factura eléctrica de agosto dejará una muesca severa en la economía leonesa. Otra muesca de Soria.