La ‘Cacería’ de la era digital
Una gigacopia de la vidriera del siglo XIII de la Catedral de León se lanza al planeta desde Astorga . La empresa Imagen Mas cumple 25 años con una ambiciosa reconversión del soporte papel al digital . Castilla y León al detalle se alía con los móviles y ‘acerca’ y ‘aumenta’ el patrimonio histórico .

LA GIGACOPIA ‘CAZA’ TODOS LOS DETALLES La ‘Cacería’ es conocida como la vidriera imperial de Alfonso X y se piensa que fue hecha para su palacio o el de doña Berenguela. Escenas de circo, aritmética, cetrería, caballeros y vida me
La Cacería da un salto de ocho siglos desde la fachada norte de la Catedral a la era digital. La vidriera, una rara avis en el magnífico conjunto vitral de la Pulchra Leonina y la que menos se aprecia desde el suelo por el tamaño de su iconografía, puede contemplarse ahora, detalle a detalle y desde cualquier punto del planeta, a través de la web www.imagenmas.es.
La era digital es una cacería por la supervivencia de las empresas que han basado su actividad en el papel. Y la Cacería es el emblema de la reconversión de una empresa leonesa que cumple 25 años, Imagen Mas, y que ha ligado su labor eminentemente fotográfica al patrimonio histórico, turístico y cultural de la provincia, y mucho más allá, y a los libros y el audiovisual.
Al igual que el resto de las vidrieras restauradas, esta del siglo XIII ha sido fotografiada por el equipo de esta empresa antes y después del laborioso proceso. Por el anverso y por el reverso. Sin luz y con luz. El Cabildo cuenta así con un archivo fotográfico sin igual en el mundo. Cerca de un millar de instantáneas por vitral— que «permiten ampliar sus estudios y facilitan su conservación cara el futuro», precisa Miguel Pérez Cabezas, socio de Imagen Mas.
La vidriera, cuya única certeza es la época de su factura, representa el salto de la era Gutemberg, cuya invención de la imprenta con tipos móviles posibilitó la popularización de la cultura escrita desde el siglo XV, a la era digital y es el icono de una nueva modalidad de difusión y disfrute y estudio del arte a través de gigacopias. «A partir de una sucesión de instantáneas se consigue una imagen final en la que se puede ver al detalle cualquier cosa», explica.
La vidriera es el icono de un proyecto ambicioso sobre el patrimonio de Castilla y León al detalle. De momento, cuentan con todas las fachadas y portadas historiadas de las catedrales de las capitales Comunidad, y también la de Astorga, y de otros edificios emblemáticos como San Marcos y San Isidoro en León, el convento de San Esteban y San Gregorio y San Pablo de Valladolid; los conjuntos románicos de Carrión de los Condes y Villalcázar de la Sirga y la fachada de los Apóstoles de Ávila.
Pronto alojarán este trabajo en un servidor, que permitirá ver detalles como la rana de la fachada de la Universidad de Salamanca, y en primavera tienen previsto sacar al mercado la aplicación móvil destinada a turistas y visitantes que disfruten in situ de estas portadas al mínimo detalle. De la Catedral de León tienen también todos los dinteles con sus conjuntos escultóricos alegóricos a la música y al juicio final.
Las gigacopias son la base del trabajo que la empresa astorgana realiza para el Museo Nacional de Arte Cataluña y el Consorcio del Valle del Boí con las pinturas románicas arrancadas de sus lugares a principios del siglo XX.
En este proyecto entran en juego el mundo de las aplicaciones para móviles. «Se trata de un trabajo de levantamiento infográfico que, a través de la app, permitirá a los visitantes del museo ver a través del móvil y ubicar las pinturas en su lugar original y a los turistas que vayan al valle del Boí ‘colocar’ sobre las paredes de las iglesias las pinturas que están en el museo», explica Miguel Pérez.
El monasterio cisterciense de Moreruela, en Zamora, también se ha sumado a este proyecto para potenciar su proyección turística y cultural. En este caso las fotografías cargadas en la aplicación del móvil permiten la reconstrucción virtual sobre las ruinas.
El proyecto de Castilla y León al detalle quiere ampliarse con los retablos mayores de todas las catedrales de la Comunidad. «No se trata sólo de tener un contenido especial y singular para usos turísticos mediante la aplicación en el móvil, con las gigacopias se cuenta con un documento de excepción para estudios y para afrontar con rigor cualquier eventualidad que pueda sufrir la obra de arte», precisa Miguel Pérez.
La aplicación móvil se complementa con textos explicativos en puntos clave de la gigacopia. En estos ‘bocadillos’ virtuales introducen información con detalles y curiosidades de la obra artística. No se trata sólo de reconvertir empresas sino de dar un salto en la oferta al turismo: «Somos el segundo país en patrimonio del mundo, después de Italia, y el 80% de nuestro turismo es de playa», reflexiona.
Accesibilidad
Las aplicaciones didácticas para móviles en museos tienen también una dimensión integradora, al convertirse en «audioguías modernas que dan accesibilidad a personas con problemas de visión» en el caso de los productos de realidad aumentada o a personas con problemas de oído que pueden leer los textos explicativos.
La apuesta por la era digitalno es una rendición de su producción editoral en papel. Miguel Pérez augura futuro para libros de calidad complementados con las nuevas aplicaciones y herramientas digitales. «Los libros de papel no se han acabado, tienen muchas posibilidades que hay que saber utilizar», indica.
La convivencia del papel con la era digital se estrena con el Palacio de Gaudí de Astorga en el año de su centenario. «Hemos dado vida a una postal que con la aplicación móvil muestra un contenido audiovisual», explica. Ya en teléfonos con Android, y pronto para los que usan IOS, ‘contiene’ el video recreación del Palacio Escondido que aparece reproducido en el móvil cuando se coloca delante de la postal.
Imagen Mas trabaja en colaboración con diferentes empresas de tecnología para dar contenido audiovisual al libro de papel «como objeto bello y más fácil de consultar, incluso accediendo a través del teléfono móvil», agrega Miguel Pérez.
La empresa trabaja su gran fortaleza, los contenidos culturales y de patrimonio, y busca alianzas con empresas especializadas para aprovechar las oportunidades de cada nueva aplicación nueva. «Es llevar la tecnología a nuestro terreno», aclara.
A final de año tendrán medio centenar de guías Vistabo con destinos en todo el mundo. La novedad es que no precisan Internet para acceder a su contenido. Funcionan directamente en el teléfono móvil. «Se han realizado pensando en el usuario final: personas que vienen o van al destino desde el extranjero teniendo en cuenta que las tarifas de datos son muy caras», precisa.
Las hay de algunas ciudades españolas y de todos los continenetes. De cada guía hay una versión básica gratuita y la completa se vende a 2,99 euros. «La edición de contenidos de una guía digital puede ser más cara que el de una guía de papel convencional, pero hay que tener en cuenta que la proyección del mercado es diferente», añade. La distribución de un producto digital es mundial y «el precio hay que acercarlo a las posibilidades de venta».
Guías sin Internet
La empresa trabaja en una colección de guías digitales de 140 monumentos de España, que incluyen los planos y una serie de puntos calientes que incluyen fichas, textos y fotos y cuyo precio de mercado será de 1 euro. Las aplicaciones para móviles estarán disponibles en primavera. «No le puedes ofrecer una guía con Internet a una persona que viene de Corea a hacer el Camino, porque además de caro en muchos puntos no hay conexión», recalca.
Y son muchos más los proyectos en cartera. Como el uso de drones (helicópteros no tripulados) para trabajos de arqueología y cartografía. La empresa cumple un cuarto de siglo especializada en fotografía de patrimonio y habiendo logrado reunir con su trabajo el «archivo privado de arte más importante de España».
Son los únicos fotógrafos españoles que han publicado en FMR, una revista especializada en arte de máximo prestigio y ya desaparecida con imágenes de las catedrales de Astorga y Salamanca y las pinturas renacentistas de la catedral de Valencia que se hicieron famosas con la visita de Benedicto XVI porque quitaron los andamios para su restauración para que el Papa pudiera contemplarlas en todo su esplendor.
También son de los pocos fotógrafos españoles con publicaciones en National Geographic , concretamente con un trabajo sobre la restauración de las vidrieras de la Catedral de León y su labor de documentación gráfica de cada vidriera.
Del siglo XIX al XXI
El equipo fijo lo forman cuatro personas. Para trabajos puntuales la plantilla se duplica. Han llegado a la edad de plata en una sede del siglo XIX para adentrarse en la ‘cacería’ del siglo XXI, la de la era digital. Hace poco más de un año el equipo se trasladó a una antigua fábrica de embutidos de Astorga que conservan casi intacta.
Originalmente, era una pequeña fábrica de chocolate y luego se amplió y se reconvirtió a los embutidos, dos productos bien típicos de Astorga. El legado cultural que representa Imagen Mas, con más de 200 títulos completos y más de 500 como colaboradores, también casa con la capital maragata.
La zona de despiece aloja el almacén de diapositivas; en las antiguas refrigeradoras haninstalado el archivo —en rojo unos cajones cuyo contenido sólo se puede utilizar con permisos especiales— por sus condiciones de humedad y temperatura. Otra cámara almacena el material fungible; en el antiguo saladero está la administraición y el laboratorio, que no han querido perder y en el que ahora trabajan con recreaciones de los comienzos de la fotografía. El estudio ocupa la parte nueva de la fábrica como la galería de retratos de Reyes de León con gente de hoy. Su lema está escrito en la pared del pasillo que da entrada a su estudio: «Hemos hecho tanto con tan poco que ahora estamos cualificados para hacer cualquier cosa con nada». Desde Astorga, León. Al mundo.