Tres vidas a la intemperie

bruno moreno
Pedro Yagüe tiene 53 años y se aloja en una caseta. Su imagen es impecable. Posando frente a la Catedral nadie diría que es un usuario del comedor social. «Trabajaba en los viñedos cerca de Sahagún y hace dos años que me quedé sin trabajo. No tengo nada. Espero una ayuda», explica. Tiene familia en Valladolid pero no quiere «estorbar». Amalia Fernández Ferreras, cuatro años sin techo por culpa del maltrato, asegura, defiende a las monjas frente a quienes las insultan. Ayuda en Calor y Café. Luis Ángel Fernández Rojo, doce años a la intemperie, se queja porque le cobran «por comer, por la ropa, por todo».