BALANCE 2013
Con las cuentas ajustadas, pero sin inversiones que rentabilizar
No parece mucho, pero el 2013 se cierra como un ejercicio con las cuentas cuadradas. Una rareza dentro de una administración en la que los presupuestos de las últimas dos décadas se han elaborado dentro de un guión en el que se fijaban los gastos necesarios y se ponía en el cuadrante contrario los ingresos, aunque no siempre fueran previsibles y las estimaciones se desviaran en más de 20 millones al año.
El ejercicio se cerró también con un balance nulo en infraestructuras, más allá de la apertura del Acceso Sur enero o los menos de 10 kilómetros del primer subtramo de la León-Valladolid. Pero, frente a esto, no hubo presencia de nada más. La nada en la que quedó como relevante el plan de asfaltado de 641.000 euros. Una situación en la que dos proyectos como el Palacio de Congresos y la integración de Feve quedaron reducidos sobre el alambre. Más de lo que se puede decir del AVE y su integración.