PSOE y PSC llevarán al Congreso la reforma federal de la Constitución
Los socialistas pactan su estrategia en el debate soberanista de Cataluña.

Rubalcaba y Navarro, en la reunión de ayer en Barcelona.
PSOE y PSC escenificaron ayer en Barcelona una nueva etapa en sus relaciones, que ahora vendrán marcadas por su plena sintonía en dos puntos: la apuesta por una reforma federal de la Constitución y su rechazo a la consulta planteada por Artur Mas para el 9 de noviembre.
Después de meses de desencuentros y de bordear la ruptura por la posición de los socialistas catalanes a favor de que Cataluña pueda celebrar un referéndum, lo que llevó al PSC a romper dos veces la disciplina del grupo del PSOE en el Congreso, las cúpulas de ambos partidos se reunieron en Barcelona, donde acordaron la creación de un comité de coordinación política. Este órgano, en el que participarán miembros de las dos direcciones, trabajará para impulsar un proceso de reforma constitucional federal «capaz tanto de resolver las carencias y disfunciones del Estado de las autonomías, como un razonable encaje de las aspiraciones nacionales de Cataluña en un proyecto español común». En un debate entre Cataluña y el resto de España, en el que las posiciones están polarizadas, los socialistas buscan un discurso intermedio, entre la «cerrada actitud de los gobiernos de Cataluña y de España y su incapacidad para impulsar el necesario diálogo». Hay que «proponer soluciones concretas capaces de evitar al mismo tiempo el callejón sin salida de un statu quo imposible y el choque de trenes en el que todos saldríamos perdiendo», dice el documento pactado por el PSOE y el PSC, que propone nueve actuaciones concretas para avanzar en la reforma de la Constitución, si bien no pone fechas concretas.
Por su parte, Artur Mas inició ayer el curso político del año en que a su juicio Cataluña protagonizará un «cambio de rasante»en sus relaciones con el resto de España a partir de la celebración de una consulta soberanista, fijada para el próximo 9 de noviembre. El presidente de la Generalitat, que dijo sentirse «fuerte» hasta el punto de no mostrar ya mucho interés por incorporar a Esquerra a su gabinete, detalló tras la primera reunión del Ejecutivo catalán cuál será su hoja de ruta para el año del referéndum, en el que «todos los escenarios están abiertos», salvo uno, que convocará la consulta de acuerdo a un marco legal.