Interior planea legalizar las ‘devoluciones en caliente’
El Ministerio del Interior quiere que las ‘devoluciones en caliente’ de inmigrantes a Marruecos que la Guardia Civil practica con regularidad desde 2012 tengan una base legal. El departamento que dirige Jorge Fernández Díaz ha creado contrarreloj un grupo de juristas y expertos para buscar la fórmula legal, probablemente la reforma de la propia Ley de Extranjería o su reglamento, para tratar de que sea legal la devolución inmediata de los subsharianos que pisan suelo español en Ceuta y Melilla o entran en aguas de soberanía nacional.
El encargo a los expertos de Interior no es fácil, según reconocieron ayer ellos mismos. Consiste, básicamente, en encontrar encaje legal para que esas deportaciones exprés, que en la práctica se realizan sin ningún tipo de identificación de los extranjeros y sin asesoramiento legal alguno, puedan encajar en la figura del rechazo en frontera, que sí que admite el derecho comunitario.
Desde el Gobierno, algunos de sus juristas ya avisan que se trata de conseguir la «cuadratura del círculo» porque el rechazo en frontera es una figura solo pensada para puertos y aeropuertos con pasos autorizados, en los que los extranjeros tienen derecho a abogado e intérprete y en los que la prohibición de acceso siempre va acompañada de una «resolución motivada», que puede ser recurrida ante la Administración.