europeas 2014 De acto en acto
Una campaña de siete días
PP y PSOE dan casi por perdida la primera semana de mítines y actos para las europeas, aunque confían en movilizar a sus seguidores fieles antes del 25 de mayo.
Mariano Rajoy, tras dos años de ajustes y traumáticos recortes, quería que las elecciones al Parlamento Europeo tuvieran una campaña corta para evitar un exhaustivo examen a su gestión. Corta, pero no tanto. El asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, el debate sobre una gran coalición entre PP y PSOE y, sobre todo, las encuestas favorables al PP, han reducido la campaña a un puñado de mítines bastante desvaídos en los primeros siete días de la carrera electoral. El PP, por decisión de Rajoy, no tuvo precampaña porque designó a Miguel Arias Cañete casi al límite del plazo.
El debate europeo pasó casi inadvertido en la primera mitad de la campaña. Hasta que llegó el cara a cara en televisión entre Cañete y Elena Valenciano, mejor dicho el postdebate y el poco afortunado comentario del candidato del PP sobre la condición de mujer de la socialista Elena Valenciano. La campaña, aunque fuera por unos días, se caldeó y viró hacia el debate de la igualdad. El terreno preferido por los socialistas, pero que es poco probable que se mantenga con ese perfil.
Hasta entonces, la única polémica fue la gran coalición de Gobierno, al estilo de la de Angela Merkel en Alemania, entre populares y socialistas. Una idea que apuntaron Cañete y el ex presidente del Gobierno del PSOE, Felipe González. Una posibilidad que Alfredo Pérez Rubalcaba desechó con vehemencia pero que los populares, conscientes de que hacía daño al «no somos lo mismo» que propugnan los socialistas, no negaron de manera rotunda.
Desde la dirección de campaña se pondera que, pese a este perfil bajo, su objetivo de movilizar a los más fieles, se da casi por logrado. Aún preocupa la dimensión que pueda alcanzar el denominado ‘voto de castigo’, máxime tras el patinazo de su candidato sobre la superioridad intelectual del hombre sobre la mujer.
«Que la gente se entere de que hay elecciones». Ese, por básico que pueda parecer, es ahora, cuando solo queda una semana para la cita con las urnas, el primer objetivo del PSOE. Los socialistas volvieron de la Semana Santa con buenas sensaciones. Valenciano, elegida cabeza de cartel a principios de febrero, llevaba casi dos meses recorriendo España mientras Rajoy seguía retrasando, para nerviosismo de los suyos, la designación del candidato. La gira fue productiva.