tras las declaraciones de tejeiro
El juez reabre la instrucción del caso Nóos y cita al contable arrepentido
Torres anuncia que se querellará contra su cuñado y culpa a Urdangarín de todo.

El juez que instruye el caso Nóos, José Castro, a su llegada ayer a los juzgados.
Nóos, caso reabierto. Y todo paralizado a expensas de escuchar de viva voz al ex contable Marco Antonio Tejeiro el próximo sábado 12 de julio a las 11.30 horas en los juzgados de Palma. Solo nueve días después de que el juez José Castro diera por concluida la instrucción del sumario en el que siguen como imputados la hermana y el cuñado de Felipe VI, el magistrado palmensano decidió volver a abrir la investigación para convocar de urgencia al arrepentido, después de que éste llegara a un pacto con la Fiscalía y presentara un escrito en el que el cuñado de Diego Torres tira de la manta y revela que todo el entramado Nóos nació con el único fin de defraudar y hacerse con dinero público para desviarlo a bolsillos privados.
La inesperada confesión de Tejeiro ha destrozado literalmente el calendario del juez y de la Audiencia Provincial de Palma. Los superiores de Castro ahora ni siquiera saben si ponerse a estudiar unos recursos contra el cierre de una instrucción que, en realidad, continúa totalmente abierta y que puede deparar novedades importantes, hasta el punto de revelar nuevas imputaciones. O lo que es lo mismo, la Audiencia duda si comenzar o no a deliberar sobre si debe o no continuar imputada Cristina de Borbón en este procedimiento por dos delitos fiscales y uno más de blanqueo de capitales.
Con este panorama de total incertidumbre, el titular del Juzgado Central de Instrucción 3 de Palma decidió, además de citar a declarar al arrepentido, paralizar todos los trámites legales ligados al cierre de la investigación y, en particular, suspender el plazo de veinte días que dio a Anticorrupción y al resto de acusaciones para presentar unos escritos inculpatorios que bien pueden verse modificados con las nuevas revelaciones del contable.
Según explicaron fuentes judiciales, la Fiscalía pretendía con la presentación de la confesión de Marco Antonio Tejeiro una suerte de «explosión controlada» para apuntalar exclusivamente las acusaciones contra Torres y Urdangarín. Pero su citación a declarar ha convertido al arrepentido en una «bomba de relojería» de «consecuencias imprevisibles».
Tejeiro -recordaron estas mismas fuentes- comparecerá como imputado y, por tanto con derecho a mentir o a negarse a declarar a cualquiera de las partes, sin embargo una negativa a colaborar en el interrogatorio pondría en entredicho su nueva condición de arrepentido y la licitud de cualquier pacto con la Fiscalía. Y a partir de ahí, todo puede ocurrir. Nadie duda en Palma que el juez Castro y Manos Limpias preguntarán y, mucho, sobre el papel de la infanta en esa trama.
Al margen del trastorno procesal, la confesión de Tejeiro provocó una conmoción entre los imputados y particularmente en su cuñado, el más perjudicado, junto a Urdangarín, por su delación. El abogado de Torres, Manuel González Peeters, presentó un escrito ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, menos de 24 horas después de conocerse el testimonio del ex contable, en el que anuncia que interpondrá una querella contra el arrepentido por sendos delitos de denuncia y acusación falsa.
González Peeters, en síntesis, arguye que todo lo que ha contado el arrepentido sobre su defendido es «mentira y lo sabe», ya que el único que dirigía el Instituto Nóos era Iñaki Urdangarín.
El letrado enumera trece puntos para intentar rebatir las acusaciones de Tejeiro contra su cuñado.
González Peeters, no solo defiende, sino que también ataca y recuerda que el arrepentido no era un mero contable sino que era el gerente de Nóos.