Candidatos casi desconocidos en la elección para liderar el PSOE
Las confrontaciones en el PSOE han sido hasta ahora enfrentamientos entre pesos pesados. Así ocurrió en las primarias de 1998, cuando se enfrentaron dos ex ministros, Joaquín Almunia, que además era secretario general, y Josep Borrell; en el congreso del partido de 2000 midieron fuerzas un presidente autonómico, José Bono, una ex ministra, Matilde Fernández, un portavoz en el Congreso, José Luis Rodríguez Zapatero, y una dirigente como Rosa Díez con una conocida trayectoria. En esta ocasión, Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias son dirigentes del segundo escalón socialista y hasta hace seis meses unos desconocidos, aunque el diputado vasco tenía cierta notoriedad por ser víctima de ETA y uno de los mimados por Zapatero.
Esta circunstancia, apuntan los veteranos del PSOE, es una de las causas de que el proceso no haya despertado demasiado entusiasmo en la parroquia socialista. Las decantaciones públicas de dirigentes relevantes en favor de uno u otro candidato se pueden contar con los dedos de la mano. Una opinión bastante extendida en el cogollo del poder socialista -ejecutiva federal, barones autonómicos y diputados y senadores- es que el ganador va a ser efímero. Felipe González ha comentado en privado que existe el riesgo de que sea un líder fugaz. «El que gane va a guardar la viña hasta que llegue Susana Díaz», apunta un diputado con varias legislaturas a la espalda.
Se da la paradoja de que esta elección del secretario general del PSOE es histórica porque es la primera vez que la militancia vota, pero sus protagonistas no son ‘prima donnas’ del partido. A diferencia de las primarias de abril de 1998, cuando dos pesos pesados compitieron por ser el candidato a presidente del Gobierno. La victoria cayó del lado de Borrell por más de 21.000 votos de ventaja sobre Almunia.
Sin remontarse a la Segunda República, cuando los socialistas elegían a sus candidatos, y hasta sus cargos públicos, mediante el voto militante, el PSOE recuperó esa fórmula en 1997.