Rajoy emplaza a Mas a «gobernar» y no convocar elecciones plebiscitarias
El Ejecutivo es partidario de que el presidente catalán se «centre» en los presupuestos.

El presidente Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa que ofreció ayer en Milán (Italia).
Enterrada la posibilidad de un referéndum independentista, el Gobierno instó a la Generalitat a pasar la página del pulso soberanista al Estado y a empezar a gobernar. Los presupuestos autonómicos del año que viene necesitarán ser negociados para obtener la luz verde y Mariano Rajoy cree que ha pasado ya «demasiado tiempo» desde que Artur Mas se embarcó en la aventura independentista. Por eso, el Ejecutivo no se muestra partidario de unas nuevas elecciones anticipadas en Cataluña y sí de que Mas se «centre» en sacar adelante sus cuentas y en encauzar sus reivindicaciones por las vías constitucionales.
El presidente del Gobierno recordó ayer, en una rueda de prensa en Milán, que los ciudadanos catalanes han sido llamados a las urnas en 2010, 2011, 2012 y que volverán a votar el próximo año. Por eso, el Ejecutivo confía en que Mas abandone la opción de adelantar los comicios. «Sería importante que se comiencen a tomar decisiones», emplazó Rajoy.
La fractura del bloque soberanista ha puesto en peligro la sostenibilidad del Gobierno de Cataluña. Esquerra se mantiene a la espera de que el presidente catalán mueva ficha y explique los detalles concretos de lo que pretende hacer el próximo 9 de noviembre y si desea unas elecciones plebiscitarias. En este contexto, el Ejecutivo de Rajoy trata de explorar los pactos o apoyos que se pueden lograr para encauzar a la Generalitat hacia un escenario de respeto a la ley en el que el sueño del referéndum quede enterrado.
«Es el señor Mas el que tiene que hablar con quien estime oportuno y conveniente, y debe decidir con quién quiere gobernar y cómo quiere hacerlo», aseguró el presidente del Gobierno. La elección de socios es una de las cuestiones clave que CiU tendrá que solventar. Pero, ante la necesidad de decidir qué compañeros de viaje son los más adecuados, Mariano Rajoy sugirió evitar las «situaciones de inestabilidad que generan dudas» a la hora de gobernar.
La vicepresidenta del Gobierno, por su parte, reconoció abiertamente estar hablando con «distintos líderes políticos de Cataluña». Desde la mesa del Consejo de Ministros, y preguntada por su reunión de esta semana con Josep Antoni Duran Lleida, Soraya Sáenz de Santamaría defendió la misma receta que el Ejecutivo repite en estos días: ley y diálogo. En la segunda parte de la fórmula encajan las conversaciones que mantiene para sondear las posibilidades de entendimiento con la Generalitat.
«El Gobierno tiene muy presente que su obligación es mantener un diálogo abierto en beneficio de los ciudadanos de cada comunidad», argumentó la número dos de Rajoy. El encuentro con el portavoz parlamentario de CIU se produjo después de que este hiciera público su desacuerdo con Mas en el planteamiento de unas elecciones anticipadas. Además, Duran i Lleida contempló la posibilidad de pactar con el PSC, o con cualquier otro partido, con el objetivo de agotar la legislatura si Esquerra les retira su apoyo.
En cualquier caso, el Gobierno, sabedor que los instrumentos legales están de su parte, espera «sereno» porque cree que la pelota está en el tejado de Mas. Sáenz de Santamaría incidió en que es el presidente de la Generalitat quien tiene que tomar las decisiones sobre «su futuro político, el de su partido y su Gobierno». La vicepresidenta no empleó paños calientes y calificó como «fracaso» del dirigente catalán que el referéndum independentista no se vaya a celebrar. De ahí que exhortara a Mas a tomar decisiones y a trabajar porque primen los derechos de los ciudadanos, su bienestar y también su tranquilidad.