La decisión sobre la excarcelación, a la espera
El Tribunal Supremo se divide y aplaza un mes la resolución sobre el descuento de penas a presos de ETA que purgaron parte de su condena en cárceles francesas .
Los tiempos de la política no se corresponden con los de la justicia y ayer se volvió a evidenciar en un asunto que ha tensado la cuerda entre el Gobierno y el Tribunal Supremo, la postura sobre el descuento de penas a presos de ETA que purgaron parte de su condena en cárceles francesas. Una vía judicial que llevó a un tribunal de la Audiencia Nacional a excarcelar a tres etarras que solicitaron un nuevo cálculo de su licenciamiento, y a otro órgano idéntico a rechazar la petición de un cuarto recluso provocando una sonora división.
El presidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, convocó el pasado 5 de diciembre un pleno jurisdiccional para unificar doctrina sobre este espinoso asunto que provocó, ese mismo día, la airada respuesta del Ejecutivo al ver cómo salían a la calle históricos etarras arrepentidos o expulsados de la banda como ‘Santi Potros’, Alberto Plazaola o Carmen Guisasola, a quienes les quedaban algunos años más de estancia en la cárcel.
Marchena pretendía que los magistrados de la sala, 15 en total, marcaran ayer las líneas que debían de seguir las diferentes secciones de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional para resolver los escritos presentados por más de medio centenar de reclusos etarras que pidieron acogerse a esta vía judicial, que no es más que la aplicación de una decisión marco de la Unión Europea de 2008 sobre la reciprocidad del cumplimiento de las condenas de presos entre los estados miembros.
El Gobierno agotó el límite para su introducción en nuestro ordenamiento legal al pasado 3 de diciembre, tampoco el Ejecutivo anterior traspuso la norma, y la decisión marco impone límites a las condenas anteriores a 2010.
Los 15 magistrados debatieron ayer durante cinco horas sobre el recurso del etarra Kepa Pikabea, pero en la mesa sobrevoló el fondo del asunto con un debate muy técnico y disputado. Al final se evidenció la división entre los jueces del alto tribunal al aplazarse al 13 de enero la próxima reunión.