Junqueras vuelve a presionar y sitúa el ejercicio de la independencia en 2016

Convergència proclama el carácter plebiscitario de las elecciones de septiembre .

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, pisa el acelerador en el proceso soberanista.

Publicado por
cristian reino | barcelona
León

Creado:

Actualizado:

Al día siguiente de la maratoniana reunión en el Palau de la Generalitat que acabó con el acuerdo entre Artur Mas y Oriol Junqueras para celebrar elecciones el próximo 27 de septiembre, tanto Convergència como Esquerra se apresuraron ayer a dar contenido al pacto que busca la secesión de Cataluña. El que fue más lejos y pisó el acelerador desde el principio fue el presidente de Esquerra, que situó en 2016 el año en que los catalanes deberían estar «ejerciendo la independencia».

Junqueras, que se ofreció para entrar en el Gobierno de Mas, una propuesta que CiU desdeñó, reveló además una parte de la hoja de ruta que ambas formaciones se comprometen a transitar a partir del día siguiente de los comicios, siempre y cuando obtengan la mayoría absoluta en el Parlamento autonómico. Este programa común, que Mas dijo el miércoles que está muy avanzado, incluiría el compromiso de iniciar un proceso constituyente que culminaría en un referéndum de ratificación de la Constitución catalana. «Hoy estamos más cerca de la independencia de Cataluña», afirmó el líder republicano.

Quedan, no obstante, muchos aspectos aún por aclarar. Por ejemplo, si habrá o no declaración unilateral de independencia inmediata, como pide Esquerra, o si será una proclamación solemne de que Cataluña tiene intención de abrir un proceso negociado hacia la independencia, como defiende Convergència. Falta por ver además cómo será el futuro gobierno de concentración postelectoral y de qué manera se ejercerá la soberanía desde el minuto cero, como exige Esquerra. Convergència, que proclama que ambas fuerzas tiene muy claro qué pasos van a dar a partir de las elecciones, trata de ser más discreta en este punto porque aún tiene que tomar algunas decisiones internas.

Entre otras, si se presenta coaligada con Unió. El número dos de CDC, Josep Rull, lanzó ayer una oferta a los democristianos para que se suban al carro independentista. La formación liderada por Josep Antoni Duran Lleida, que lleva semanas de debate interno y de fuerte división, replicó que hasta después de las municipales no tomarán una determinación. Unió no apoyó el doble sí en la consulta del 9-N y decidió dar libertad de voto a sus militantes. Mantuvo una cierta ambigüedad, que en esta ocasión le costará defender, pues, como afirman sus socios de Convergència, el «27 de septiembre los catalanes votarán sobre la independencia de Cataluña, en unas elecciones de carácter plebiscitario». «Comienza la fase final del proceso hacia la secesión, esto va en serio», resumió Rull.

Guión de cuatro puntos

El guión que los convergentes han diseñado para alcanzar la libertad nacional consta de cuatro puntos: consolidar las estructuras de estado, ensanchar el perímetro nacionalista, acelerar los contactos con la comunidad internacional y continuar con la acción de gobierno, en la que incluyen los presupuestos de este año, que esperan aprobar con Esquerra y cuyas negociaciones retomaron este jueves.

Cargando contenidos...

La decisión de Mas de anticipar elecciones al 27-S y de ir de la mano de Esquerra hacia la independencia recibió un chaparrón de críticas de las formaciones constitucionalistas. Miquel Iceta, del PSC, calificó la operación como la culminación de «un grupo de fracasos» que «siempre han ido acompañados de una huida hacia adelante» por parte de Mas. Iceta, que se presentará a las primarias que los socialistas celebrarán el 26 de julio para elegir cabeza de lista para las autonómicas, auguró que nadie en Europa reconocerá el carácter plebiscitario que Convergència y Esquerra quieren dar a los comicios.