El equilibrio sí es posible
La gestión de los espacios naturales de León, conjugando protección con desarrollo sostenible, y el aprovechamiento forestal de sus montes, marcan los desafíos medioambientales de un futuro inmediato.
La gestión de los recursos naturales de la provincia, con el escrupuloso respeto y preservación de sus valores ambientales, viene a ser uno de los retos más complejos para la administración. León es una de las provincias con mayores figuras de protección del país, ya que atesora un parque nacional, uno regional, otro natural, tres monumentos naturales y siete reservas de la biosfera. Sobre la mesa de la administración autonómica está la responsabilidad por la gestión de estos espacios, mediante planes que garanticen por un lado su preservación ambiental, y por otro su desarrollo sostenible, ya que muchos de ellos suponen el principal recurso económico para los municipios sobre los que se asienta, a través del turismo, los aprovechamientos forestales, cinegéticos y pesqueros, y por la ganadería extensiva. En muchas ocasiones, conjugar protección y explotación es una ecuación que enfrenta a toda la sociedad, como ocurre por ejemplo con la gestión del lobo, o con la proyección de proyectos de ocio como ha ocurrido con la estación de San Glorio.
Al margen de estos enclaves tan señalados, la provincia tiene más de un millón de hectáreas de terreno forestal sin explotar, lo que representa el 66,6% de todo el territorio provincial.
El 21% de este terreno está en manos particulares, con una media de 1,4 hectárea de superficie por propietario. Esta severa atomización del territorio preocupa a la Junta de Castilla y León, que ha puesto sus ojos en el sector forestal, capaz de mover al año cerca de 70 millones en la comunidad, a pesar de que solo se explota el 25% de los recursos. Ante esta situación, la Junta ha puesto sobre la mesa un ambicioso proyecto de concentración forestal basada en el asociacionismo. Se trata del Plan de Movilización de Recursos Forestales.
Por último, la aplicación de la nueva Ley de Patrimonio Natural de Castilla y León, en todas y cada una de las singulares zonas ambientales que recoge la comunidad, es otro de los objetivos de la administración para los próximos cuatro años. Esta nueva ley, que impulsará la creación de un catálogo de paisajes sobresalientes, viene a establecer el marco legal con el que se gestionarán los recursos ambientales de la comunidad, con sanciones de hasta dos millones de euros para quienes deterioren el medio ambiente.

