Rajoy rectifica tras la presión y hará cambios en el PP y en el Gobierno
La dirección ordena que ningún barón autonómico deje el partido hasta las generales.

Rajoy,contesta a las preguntas de los periodistas en los pasillos del Congreso.
Tres días después de las elecciones, el presidente hizo ademán de corregir el rumbo. Mariano Rajoy asumió ayer que no puede permanecer impasible ante un PP que pide de manera casi unánime que se adopten decisiones y se reaccione tras el «tsunami» que casi ha barrido al partido de las instituciones. La negativa del lunes a acometer cambios en la formación y en el Ejecutivo no hizo sino avivar aún más la revuelta interna en sus filas.
Unas horas después, los barones atendían a la urgencia de asumir los resultados electorales y anunciaban la mudanza que harán efectiva en los próximos congresos regionales. La llamada a la calma no consiguió frenar el trasiego en los territorios. De ahí que Rajoy se rectificara ayer a sí mismo al aceptar introducir novedades a medio plazo: «Los cambios, sean en el partido o en el Gobierno, se anuncian una vez que se han producido como es perfectamente entendible. Cualquier cosa que tenga que decir en el futuro, la diré».
Los tiempos de Rajoy marcan, en este caso, que toda modificación en forma de reemplazo de caras en la cúpula, en el Consejo de Ministros o alteración del discurso llegará en verano, una vez constituidos los gobiernos autonómicos y locales. «Iremos poco a poco tomando las decisiones que creamos más oportunas y convenientes para poder presentarnos a las próximas elecciones generales de la mejor forma posible», explicó en su segunda comparecencia ante la prensa en dos días. «Todo debe hacerse en su momento», protestaban ayer fuentes de la dirección, que censuran las presiones al jefe del Ejecutivo cuando creen que lo fundamental es no desmontar el partido a unos meses de la última batalla electoral del año, la que determinará quién se establece en la Moncloa.
No habrá revolución
Fuentes gubernamentales rechazan además que el presidente esté diseñando una revolución. Mientras en las organizaciones autonómicas del PP se piden nuevos rostros en la cúpula y una renovación del relato con el que los populares pedirán la confianza de los ciudadanos, los más prudentes apuestan por que Rajoy refuerce la dirección del partido con algún perfil de peso.
En cuanto al Gobierno, podría aprovecharse la eventual salida del ministro de Economía, Luis de Guindos, camino de la Presidencia del Eurogrupo, para sustituir a los responsables de otros departamentos como el de Educación, encabezado por José Ignacio Wert. Son especulaciones que circulan entrelos populares, pero se plantean la dificultad de acometer una minicrisis sin tocar al desgastado Montoro.