Mas y Junqueras quieren acortar los pasos hacia la independencia de Cataluña
Un ex eurodiputado de Iniciativa encabezará la lista unitaria del soberanismo.

Artur Mas y Oriol Junqueras se proponen acelerar el proceso independentista.
Artur Mas y Oriol Junqueras pretenden acortar los pasos hacia la independencia de Cataluña después de las elecciones del 27 de septiembre. El acuerdo alcanzado entre Convergència y Esquerra, y avalado por las organizaciones soberanistas civiles, prevé hacer una declaración de voluntad secesionista al día siguiente de las votaciones, siempre en el supuesto de que la lista unitaria alcance una mayoría absoluta incontestable. El objetivo es preparar el terreno para que entre seis u ocho meses después se produzca la declaración formal de independencia por parte del Parlamento de Cataluña, ya sea pactada con el Gobierno central o unilateral.
Los 18 meses que acordaron Mas y Junqueras en la hoja de ruta del 30 de marzo pasado para materializar la separación de España llevan camino de ser pasto de la historia. El goteo de información sobre el pacto sellado el pasado lunes en el Palau de la Generalitat, y que 48 horas después no se había hecho público en su totalidad, ha permitido saber que las urgencias van a caracterizar el proceso soberanista a partir de ahora. Según fuentes cercanas a las negociaciones, la idea es recoger algunas de las recomendaciones del Consejo Asesor para la Transición Nacional y hacer inmediatamente después de las elecciones una «declaración solemne» que exprese la voluntad del Parlamento de Cataluña de ser «un estado independiente».
A partir de ahí se abriría una etapa en la que se elaboraría una «ley de transitoriedad jurídica» para llevar a cabo la «desconexión» de España. Un proceso, según las fuentes consultadas, que debería culminar en seis u ocho meses. Es decir, según ese calendario, en marzo o mayo de 2016. El objetivo es dar todos los pasos conforme a la legalidad mediante una negociación con el Ejecutivo central para acordar las condiciones de la ruptura. Al mismo tiempo, según este plan, se buscaría el reconocimiento internacional.
Un planteamiento con aromas bastante utópicos en vista de la posición que mantiene el Gobierno de Mariano Rajoy, y de las que también defiende el socialista Pedro Sánchez, su hipotético relevo en La Moncloa. Ambos comparten que nunca van a negociar ni permitir la segregación de una parte del territorio. Coinciden asimismo en que el aval de los principales países del concierto mundial tampoco llegará.
Pero pese a esta distancia sideral en las posturas, el presidente catalán y sus aliados siguen adelante con su planificación. El republicano Oriol Junqueras informó de que Raül Romeva, ex dirigente y ex eurodiputado de Iniciativa per Catalunya, será el número uno de la lista unitaria para el 27S; Carme Forcadell, ex presidenta de la Asamblea Nacional Catalana, la dos; y Muriel Casals, presidenta de Óminum Cultural, la tres. Todos son independientes en el sentido de que no tienen carné de partido, pero tienen una acreditada trayectoria política. Romeva militó 26 años en Iniciativa y ocupó cargos orgánicos; Forcadell es una ex militante de Esquerra Republicana; y Casals también tiene un pasado en fuerzas comunistas.
Los tres se reunieron ayer con Mas y Junqueras, y tras la entrevista suscribieron un comunicado en el que no dejaron lugar a las dudas sobre su deriva política. El 27 de septiembre, se recoge en el texto, no se celebran unas elecciones autonómicas, «se votará la independencia de Cataluña». Esa votación, agregan, dará la posibilidad al soberanismo de «ganar en las urnas», una meta buscada durante muchos años y nunca alcanzada. Será el momento para «superar un marco institucional enquistado y pasar página de un debate Cataluña-España que impide superar los retos que Cataluña tiene como sociedad y país». El texto concluye con un entusiasta «juntos ganaremos», muy parecido al «vamos allá, ganaremos» que escribió Junqueras en su cuenta de Twitter.