ELECCIONES CATALANAS
Rajoy celebra que los líderes mundiales den la espalda al proyecto secesionista
Artur Mas responde a Obama que «España puede estar unificada con o sin Cataluña».

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante las declaraciones que realizó ayer.
La España «fuerte y unificada» que defendió Barack Obama el martes durante la visita del rey a Washington entró ayer de lleno en la campaña del 27S y cada formación trató de hacer una interpretación que se ajustara a sus intereses electorales.
Para el Gobierno y el PP, las manifestaciones de Obama son un «claro» rechazo a una eventual Cataluña independiente y muestran que la comunidad internacional da la espalda al proceso soberanista liderado por Artur Mas y Oriol Junqueras. El Ejecutivo central aprovechó las palabras del presidente estadounidense para insistir en uno de los mensajes de cabecera de los populares: el proyecto independentista lleva a Cataluña al aislamiento internacional, fuera de la UE y del euro.
Desde el Gobierno, reclamaron a quienes apuestan por una Cataluña independiente y dicen que el Estado catalán jugaría un rol muy importante en el ámbito europeo e internacional que escuchen a Obama, David Cameron y Angela Merkel abogando por la integridad territorial de España. «Trabajaré para una España fuerte, unida, que esté en Europa, en la que nadie pierda derechos y en la que todo el mundo pueda disfrutar de sus condiciones de europeo, de español y de su propia tierra», afirmó Mariano Rajoy. El jefe del Ejecutivo español se felicitó por las palabras de Obama, «son positivas», dijo. «Lo que ha dicho es lo que piensan la mayoría de los dirigentes del mundo», concluyó. «En Estados Unidos, el tema de la secesión no gusta un pelo», aseguró el ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo. Para el PP el mensaje de Obama es tan claro en contra de la secesión que solo falta que el presidente se monte a un avión, viaje a Barcelona y «coja a Mas de la solapa y se lo diga gritando al oído», según afirmó el candidato del PPC, Xavier García Albiol. «Sólo falta que lo diga el papa», remató.
Desde el flanco independentista, las interpretaciones que se hicieron sobre el breve comentario de Obama trataron de darle la vuelta a la tortilla y se felicitaron por que el caso catalán esté ya en la agenda internacional y sobre la mesa de todas las cancillerías. Artur Mas dijo que no se daba por aludido y calificó las declaraciones del presidente norteamericano como «lógicas». El presidente de la Generalitat manifestó que España podrá estar unificada «con o sin Cataluña» y se mostró sorprendido por el hecho de que el Gobierno español vaya por todas partes hablando de Cataluña y no lo haga con las instituciones catalanas. El Gobierno catalán, en cualquier caso, consideró que las las manifestaciones de Obama llegan en el «mejor momento» y refuerzan la idea de que el 27S sea considerado como un plebiscito. Pere Macias, de Convergència, subrayó que las declaraciones de Obama son «solo palabras de cortesía hacia el rey».