La junta electoral tira de las orejas a Mas por sus discursos institucionales
A casi una semana de las elecciones, la carrera del 27S empieza a quedarse sin recorrido y necesita de estímulos externos. A la espera del desembarco este fin de semana de los primeros espadas de la política española, quien animó la campaña ayer fue la junta electoral.
La junta de Barcelona tiró de las orejas al presidente de la Generalitat y le pidió que se abstenga de pronunciar más discursos institucionales de aquí al 27 de septiembre. El toque de atención tenía que ver con una respuesta a un recurso presentado por el PSC, que denunció la comparecencia que hizo Artur Mas después de recibir en el Palau de la Generalitat a los organizadores de la Diada, la ANC y Ómnium Cultural. Para los socialistas, Mas hizo una utilización de su condición de presidente del Ejecutivo para transmitir un mensaje ideológico disfrazado de discurso institucional. El 11 de septiembre, horas después de que entre 520.000 y 1,4 millones de personas se manifestaran en Barcelona para pedir la independencia, Mas compareció en directo por TV-3 desde el Palau de la Generalitat y llamó a convertir la fuerza de la calle en votos. Según la junta electoral de Barcelona, el presidente del Gobierno catalán infringió los «principios de objetividad y de transparencia del proceso electoral y de igualdad entre los actores electorales».
Tarjeta amarilla para Mas de la junta electoral de Barcelona, justo un día después de que la junta electoral central irrumpiera en la campaña e instara a TV-3 a retransmitir actos de los partidos no independentistas como contrapartida a las cinco horas que dedicó a retransmitir en directo la Diada.