Diario de León

EL DESAFÍO INDEPENDENTISTA

El ‘no’ a la independencia de Cataluña ganaría por un punto con el secesionismo al alza

Un mes después del 27-S el bloque rupturista aumentaría su mayoría, según el ‘CIS catalán’

Artur Mas llega al Parlamento catalán

Artur Mas llega al Parlamento catalán

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CRISTIAN REINO | BARCELONA
León

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Pasadas las elecciones catalanas, planteadas por Artur Mas como un plebiscito, en el que el ‘no’ a la independencia se impuso por un 52% a 48% en el porcentaje de votos registrados, el secesionismo vuelve a repuntar.

Si hoy se celebrase un referéndum en Cataluña, mes y medio después de los comicios autonómicos, el 47,8% de los votantes catalanes rechazaría la separación frente al 46,7% que se decantaría por la papeleta del ‘sí’. El último barómetro del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (el CIS catalán), conocido ayer, arroja una victoria del ‘no’, pero con una diferencia de poco más de un punto, lo que significa un empate técnico en el que se aprecia una tendencia al alza para el separatismo y a la baja para los partidarios de la permanencia en España. Las distancias se han reducido. En el sondeo anterior, previo al verano, los favorables a la secesión se situaban en el 42,9% mientras que los contrarios a la independencia representaban el 50% de la población. Fue la cota máxima del ‘no’ en los últimos años, pues en octubre de 2012, en el momento de mayor efervescencia del proceso soberanista, el apoyo a la independencia alcanzó un récord histórico del 57% y los que la rechazaban apenas superaban un exiguo 20%.

En la pregunta, que acepta varias respuestas, el secesionismo también avanza posiciones. Así, el 41% de los encuestados cree que Cataluña debería ser un estado independiente (37% en la anterior oleada), el 22% considera que tendría que ser un estado federal dentro de España -dos puntos menos-, un 27% apuesta por una comunidad autónoma (29% en el barómetro precedente), y un 3,7% se inclina por una región de España.

El repunte del independentismo se aprecia asimismo en la estimación de escaños que realiza el CEO para un supuesto adelanto electoral, como podría ocurrir si Artur Mas no logra convencer a la CUP antes del 10 de enero para que lo apoye en la investidura. En caso de una nueva cita con las urnas, la suma de votos de las dos fuerzas soberanistas superaría en estos momentos el 50%, se situaría en el 50,9%, cuando en las pasadas elecciones no pasó la barrera del 48%. Junts pel Sí, la coalición integrada por Convergència y Esquerra, volvería a ganar los comicios, como en el pasado 27-S y obtendría casi el mismo resultado: entre 61 y 63 escaños (ahora cuenta con 62). Ciudadanos repetiría la segunda plaza y mantendría la jefatura de la oposición, con entre 24-26 escaños, por los 25 que tiene actualmente.

La fuerza que sale mejor parada en el último barómetro del CEO, en cualquier caso, es la CUP, que el 27-S consiguió 10 diputados y en estos momentos estaría en condiciones de situarse entre 14 y 16. La vida le sonríe a la formación anticapitalista, cuyos dos portavoces, Anna Gabriel y Antonio Baños, son los políticos mejor valorados de Cataluña, con un 5,8 y un 5,6 sobre diez, respectivamente. Y por tanto, las advertencias que Mas y los dirigentes de Junts pel Sí lanzan a la CUP para que afloje en la negociación pueden quedar en saco roto, porque a día de hoy, la formación anticapitalista sigue creciendo como la espuma. No tendría, en principio, nada que temer a un nuevo adelanto electoral, según se desprende de la encuesta del CEO, realizada en octubre, un mes después de las elecciones autonómicas. La CUP es el partido de «moda» y el electorado lo ve como el «caballo ganador», según afirmó el director del CEO, Jordi Argelaguet. Pero lo cierto es que la encuesta está realizada justo después de las elecciones, en plena luna de miel entre Junts pel Sí y la CUP y cuando aún no se había constituido la cámara catalana ni se habían producido los desencuentros como consecuencia de las dos votaciones de investidura fallidas de esta semana. El eventual castigo por la falta de unidad no está reflejado.

El PSC seguiría perdiendo escaños, entre uno y dos de los 16 diputados obtenidos, en tanto que el PP se dejaría entre uno y tres de sus once parlamentarios y Catalunya Sí que es Pot mantendría los once.

De cara a las generales, el CEO vaticina una participación alta, como en las catalanas, pero evita realizar una estimación de escaños. ERC y CDC obtendrían entre ambos un 23,6% en intención de voto directo y en principio se jugarían la primera plaza (la encuesta está realizada entre el 5 y el 27 de octubre, entre una semana y un mes después de las elecciones catalanas, cuando aún se especulaba con una candidatura conjunta), por delante de Ciudadanos, la fuerza al alza para las generales. De un 5,9% ha pasado al 10,5% en intención directa. Podemos era la primera fuerza en febrero, con el 18% de los votos y ahora cae al 8%.

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