Sus señorías, sus derechos y sus prebendas
Los diputados y senadores cobran de mínimo 4.639 euros al mes, a los que hay que sumar incentivos, dietas y gastos que perciben por sus cargos en las comisiones; así como los beneficios en especie y otros medios materiales.

Los reglamentos del régimen económico del Congreso y del Senado establecen las condiciones salariales y de servicios a las que pueden acceder los parlamentarios.
Ejercer la actividad de parlamentario, sea en el Congreso o en el Senado, supone cobrar de partida un sueldo que supera con mucho la media de las percepciones del conjunto de los ciudadanos. En la provincia de León, este salario medio se sitúa en 17.828 euros anuales, según los datos de la Agencia Tributaria. El mínimo que permiben diputados y senadores leoneses es de 4.639 euros mensuales, pero a ellos hay que añadir los complementos que les corresponden si ocupan cargos remunerados en las mesas o comisiones, gastos de representación,... A estas percepciones en líquido se añaden otras en especie. Por ejemplo las tarjetas que les permiten viajar en cualquier modo de transporte con cargo a los fondos públicos, pagar sus taxis en Madrid con una tarjeta, recibir de gadgets electrónicos para atender su comunicación con las instituciones, percibir indemnizaciones cuando abandonan el cargo, contribuir a fondos de pensiones y seguros,... A mayores, los grupos parlamentarios perciben también fondos para su funcionamiento. Un entramado de retribuciones y prebendas recogidos en los reglamentos de régimen económico de sus señorías, y que en los últimos años han vivido un ejercicio de transparencia. Que se ejerce con muchos límites, sin embargo.
Los documentos sobre el régimen económico y de ayudas «de los señores diputados» y de sus colegas, los senadores, establecen la percepción de asignaciones económicas «que les permitan cumplir eficaz y dignamente su función». A las que se suman los derechos a «ayudas, franquicias e indemnizaciones por gastos que sean indispensables para el cumplimiento de su función». A mayores, se percibe otra asignación mensual cuando se ocupa alguno de los cargos (desde el presidente al portavoz) en la Mesa del Congreso, la Junta de Portavoces, la Cámara o alguna de las numerosas comisiones que establece el funcionamiento de las cámaras.
Además de las percepciones económicas, los parlamentarios tienen a su disposición medios tecnológicos, despachos, asistentes y tarjetas que les permiten viajar o moverse en taxi a cargo de los presupuestos de las instituciones. Los grupos parlamentarios perciben también una asignación millonaria a la que se suma una cantidad por cada escaño que sumen.
Una larga lista de conceptos, la mayor parte variables en función de la representación que desempeñen o cuánto viajen, que no siempre se tienen claros porque ni siquiera las últimas polémicas han hecho que los gastos de las cámaras se presenten de forma individualizada, por ejemplo en lo que se refiere a los viajes que se cargan al erario público. La Ley de Transparencia ha puesto también sus límites al conocimiento de las actividades y percepciones de los parlamentarios.
En cualquier caso, los diputados perciben una asignación idéntica de 2.813,87 euros brutos al mes (2.813,91 euros para los senadores). En junio de 2010 se redujo la asginación un 10%, y permanece desde entonces congelada en esta cifra, que tributa fiscalmente.
A esa asignación se añaden complementos mensuales cuando se ostente un cargo en las distintas comisiones o mesas de las cámaras. Que va desde los 9.120,73 euros del presidente en la suma de complemento y gastos de representación y libre disposición, a los 697,65 euros que recibe en concepto de gastos de representación el portavoz adjunto en la comisión. En medio, toda una escala de complementos y gastos para vicepresidentes, secretarios, portavoces, portavoces adjuntos, presidentes y vicepresidentes de comisión, secretarios y portavoces.
En el caso del Senado, se establece la incompatibilidad de los complementos por cargo, salvo en los casos de presidente del Senado y presidente de comisión; o el complemento de portavoces y portavoces adjuntos de los grupos parlamentarios, que son compatibles con un cargo en comisiones.
Indemnizaciones
A estas asignaciones se suman las incluidas en el capítulo de «inmdenizaciones y ayudas», que se consideran «indispensables para el cumplimiento de sus funciones». La indemnización es, por ejemplo, el complemento mensual que perciben diputados y senadores para «afrontar los gastos que les origine la actividad de la Cámara». Son 1.823,86 euros mensuales fijos (1.822,38 para los senadores) para los parlamentarios de circunscripciones distintas a las de Madrid, y 870,56 (869,09 en el Senado) para los madrileños. Como se dedican a cubrir gastos, estas cantidades están exentas de tributación.
Además de esta asignación para cubrir los gastos de movilidad y estancia, Congreso y Senado corren con los gastos de avión, tren, barco o automóvil de sus miembros, ya sea en sus traslados habituales o en los viajes oficiales. Las cámaras abonan directamente el billete a las empresas de transporte.
En el caso del avión, viajan en business, ya que el Congreso tiene un convenio con Iberia que le rebaja un 20% el precio de los billetes (salen, según la cámara, como un billete en clase turista). También en Renfe tienen un descuento del 10%.
Cuando los cargos usan sus propios vehículos para cumplir con sus obligaciones parlamentarias se les pagan 0,25 euros por kilómetro. En el caso de los parlamentarios de León, por ejemplo, un viaje en coche hasta Madrid, ida y vuelta, se paga a 168,5 euros desde la capital; sube hasta 183,5 euros si el desplazamiento se hace desde Cistierna y hasta 212 euros si el viaje se inicia y concluye en Vega de Valcarce.
El Congreso tiene además 31 vehículos entre sus bienes.
A mayores, los parlamentarios que no disponen de vehículo oficial tienen una tarjeta personalizada que les permite abonar los taxis en Madrid, con un límite anual de gasto de 3.000 euros. Disponen de 250 euros al mes.
Las tarjetas de los representantes públicos para abonar sus viajes disiponen también de seguros de accidente que llegan al millón de euros; y además les permiten sumar puntos para otros viajes, aparcamiento gratuito, acceso a las salas vip,...
Cuando sus señorías se van de viaje oficial, autorizado por las mesas, tienen además 150 euros al día de dieta si salen al extranjero, y 120 euros diarios en caso de que se queden dentro del territorio nacional.
En la Cámara Alta, el escándalo de los viajes del expresidente de Extremadura, José Antonio Monago, por donde era también senador, a Canarias por motivos personales, llevó a la Mesa del Senado el 18 de noviembre de 2014 a tomar una decisión sobre el control de los desplazamientos de sus miembros.
Conectados
Las convocatorias y comunicaciones de las cámaras con sus miembros se realizan a través de correos electrónicos y mensajes, por lo que a cada diputado y senador se le entregan un iPad y teléfono móvil para que puedan ejercer sus funciones. Y se les paga el ADSL en sus domicilios. Finalizado su mandato, pueden quedárselos pagando 50 euros de media.
Además, todos los diputados tienen despacho propio, y los senadores en algunos casos compartido. Según el cargo que desempeñen, a mayores de ocupar su escaño y representar las funciones propias de él, tienen a su disposición también personal de confianza, que va desde las ocho pesonas del Gabinete de Presidencia a un ayudante en el caso de los presidentes de comisión.
Para el conjunto de los grupos parlamentarios se asignan otros 205 asistentes, repartidos en función del peso de su representación: en la última legislatura, desde los 91 del Grupo Parlamentario Popular a los 4 de UPyD y otros tantos del Grupo Parlamentario Vasco.
Los grupos parlamentarios disponen también de una asignación presupuestaria a mayores de «locales, medios y materiales suficientes» para que realicen su actividad. Hay una cantidad fija de 28.597,08 euros mensuales para cada grupo parlamentario, y otra de 1.645,49 euros mensuales por cada diputado o senador que hayan conseguido.
En el caso del Senado, el Gabinete de Presidencia tiene ocho personas de confianza, los vicepresidentes y secretarios de la Mesa dos cada uno y otros 27 asistentes para los grupos parlamentarios.
En este caso las subvenciones a los grupos parlamentarios van desde los 3,448 millones más 21.620,65 euros por senador del Grupo Popular en el Senado a los 42.750 euros y 8,550 por senador del Grupo Vasco.
Menos prebendas
Los cambios en la última legislatura han hecho que los parlamentarios tengan que hacer público su patrimonio, y además ya no podrán beneficiarse de los complementos de pensiones ni las ayudas a viudas y huérfanos de las que disponían. Sí mantienen el ingreso del 10% de su sueldo base mensual a un fondo de pensiones, que abarca también al conjunto de los trabajadores del Congreso.
Y tienen pólizas de seguros de accidentes o fallecimiento, algunas de ellas optativas.
Los retirados cobran
Dejar de ocupar un cargo no implica perder toda la asignación que se percibía. Los reglamentos establecen una indemnización del 80% del sueldo anual durante dos años para los exministros, así como para los secretarios de Estado.
Los cargos públicos tienen una serie de incompatibilidades, pero no son totales, y hay actividades privadas que pueden desempeñar durante sus mandatos. Aunque en los últimos años se ha reforzado la vigilancia sobre las actividades extraparlamentarias de diputados y senadores, que además pueden consultarse en las cámaras.