Rajoy, a conservar, y Sánchez, ante el todo o nada en el debate de hoy
Mariano Rajoy y Pedro Sánchez acuden con ánimos distintos al debate que mantendrán hoy organizado por la Academia de la Televisión. El presidente del Gobierno sabe que solo con conservar los apoyos que tiene habrá salido airoso del duelo. El líder socialista, en cambio, se juega mucho a esa carta y sabe que tiene que salir a la ofensiva porque es su gran oportunidad para que se visualice que él es la única alternativa a Rajoy.
El jefe del Ejecutivo y candidato del PP presume de que no es nuevo en estas lides y recuerda que el de hoy será su cuarto cara a cara electoral desde que es el líder de los populares. Los enfrentamientos con José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba constituyen su bagaje. Hasta ahora, sin embargo, siempre se ha medido desde la posición de líder de la oposición y nunca ha llegado a la cita bajo la presión de tener que justificar cuatro años de legislatura y con un rival que, según intuyen en La Moncloa, está dispuesto a dejarse la piel en el ataque.
Fuentes del Gobierno creen que el peso de su cargo y el hecho de que vaya a ser el responsable de cerrar cada bloque temático y el debate en sí, le favorecen. En eso confían al menos sus asesores.
El secretario general del PSOE se prepara para la cita con una máxima en la cabeza, «lo importante en un debate es no cometer errores». Los socialistas creen que, pese a las encuestas, Sánchez se encuentra a una distancia aún salvable de Rajoy y que será esta última semana de campaña, a la que según sus cálculos se llega con entre un 30% y un 35% de indecisos, la que sentencie la partida. Por eso, creen que, más que ganar sin matices -algo que, dicen, siempre es subjetivo- lo importante será no dejar flancos abiertos que puedan ser explotados después por sus rivales. Y aprovechar la oportunidad.