El juez De la Mata apunta a que Pujol cobró comisiones por contratos
Llama a declarar al ex presidente y a su mujer para explicar «la distribución del dinero» .

El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, acompañado de su esposa, Marta Ferrusola.
Negro sobre blanco por primera vez desde que hace tres años la justicia pusiera en su punto de mira la inmensa fortuna del clan. El juez de la Audiencia Nacional José de la Mata, el nuevo instructor del macrosumario contra la saga Pujol, señala sin ambages lo que no se atrevió a escribir la anterior responsable del sumario: que «las enormes cantidades de dinero» que ha movido la familia durante los últimos años tienen su origen en el propio ex presidente de la Generalitat y las supuestas comisiones que empresas le han pagado para hacerse con contratos de la Generalitat.
De la Mata asumió esta causa a principios de mes, después de que la titular de Instrucción número 31 de Barcelona Beatriz Balfagón -que desde el año pasado instruía el proceso abierto contra Jordi Pujol, su mujer y cuatro de los hijos del matrimonio- se inhibiera a favor de la Audiencia Nacional. Y el magistrado decidió ayer dar un empujón sin precedentes al caso, empezando por llamar a declarar el próximo 10 de febrero como «investigados» (nueva denominación de los clásicos imputados) a Jordi Pujol y a su mujer, Marta Ferrusola acusados de un delito de blanqueo de capitales. Un día después, en la misma condición, volverá a ser interrogado, a petición propia, el primogénito de ambos, Jordi Pujol Ferrusola, ‘Junior’, cerebro y epicentro del reparto de dinero entre el clan, según todas las investigaciones.
El magistrado, que el martes dictó 13 autos diferentes para agilizar la investigación, no se anda con rodeos ni eufemismos a la hora de justificar la citación del ex presidente. Es más, deja claro desde el inicio que no se cree una palabra de sus explicaciones, empezando por la famosa versión de la herencia del abuelo Florenci. Una explicación que «en sí mismo es solo un mero relato, sin contenido determinante alguno». «No consta ni ha sido acreditada la cantidad del legado, el lugar en el que se encontraban esos fondos o su destino, acompañado de documentación que corrobore tales afirmaciones», apunta el instructor.
De la Mata, a diferencia de la magistrada Balfagón, pone en su punto de mira el ex jefe del Gobierno catalán, del que insinúa que viene mintiendo en sede judicial, parlamentaria y ante la opinión pública, desde que en julio de 2014 remitiera el famoso comunicado en el que reconocía la fortuna de Andorra. Recuerda el juez que fue titular de una millonaria cuenta en el Principado hasta 2010 en la que se hicieron regulares ingresos «opacos» en «efectivo». Un patrimonio, el del ex político nacionalista, que «no se justifica con los ingresos ordinarios que hubiere obtenido por razón del cargo público que ostentó durante 23 años, presidente de la Generalitat».
Y es ahí, donde el magistrado señala directamente a las comisiones como más que probable origen de la fortuna del veterano político.
Y sin «negocios lícitos que justifiquen este incremento patrimonial o las transmisiones dinerarias» del ‘president’, el juez argumenta su sospecha de la existencia de una red de cobro de sobornos a la sombra de Jordi Pujol, pues «muchas de las empresas que suscribieron tales contratos y que realizaron tales pagos directamente o mediante testaferros, tienen en común que han sido y son adjudicatarios de contratos de servicios y obras públicas» del Gobierno autonómico.
Si duras son las acusaciones del nuevo instructor al ex presidente, no lo son menos al resto de la familia, hasta el punto de que De la Mata (que hasta ahora solo tenía como imputados a Jordi, Pere y Josep Pujol Ferrusola) parece hacer suya la intención de Anticorrupción de procesar a todo el clan por asociación ilícita.
Sostiene el togado que Jordi Pujol Ferrusola ordenaba que se realizaran traspasos a sus cuentas de Andorra a sus hermanos Oleguer, Oriol, Josep, Pere, Mireia y Marta Pujol Ferrusola, movimientos que beneficiaban también a la cuenta de su madre Marta Ferrusola, «también beneficiaria de algunos de esos repartos».