Diario de León

EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO

«No tengo explicación para saber por qué me dejó eso ahí, sólo sé que ya no he vuelto a tener vida»

Raquel Gago niega que supiera que Triana había dejado un bolso en su coche y reitera que no lo vio hasta que al día siguiente movió el asiento del copiloto. «No conté a nadie que había visto a Triana después del crimen porque mi cabeza no podía asumir que hubiera pasado esto, pero yo no estaba en el plan».

Raquel Gago sale de la Audiencia acompañada por su procurador, Luis Enrique Valdeón, y perseguida por periodistas.

Raquel Gago sale de la Audiencia acompañada por su procurador, Luis Enrique Valdeón, y perseguida por periodistas.

Miguel Ángel Zamora
León

Creado:

Actualizado:

La agente de la Policía Local Raquel Gago reconoció que no tiene una explicación clara para saber por qué motivo Triana Martínez le dejó el bolso con el arma en el coche pero exteriorizó su disgusto por las consecuencias.

«No supe si Triana afirmaba o preguntaba cuando me dijo lo del coche abierto. No me di cuenta en ese momento de que dejaba algo en el coche. Tampoco me dijo «ahí te dejo eso». Yo no puedo pensar por otra persona y no tengo explicación para saber por qué me dejó eso ahí. Yo no tengo vida desde que eso ha sucedido (rompió a llorar) y no sé qué pensara qué hizo o no. Quedará en su cabeza y en su conciencia. No sé por qué tomó esa opción. No fui yo quién lo hizo, yo no puedo explicar los actos de otras personas».

Gago salió bastante airosa del interrogatorio y desmontó parte de los argumentos que pesaban contra ella. «No estaba esperando a que llegara Triana», aseguró muy segura y con gesto pausado. «Fue el controlador el que me dijo que me esperara, yo ya me iba».

No miró en el coche si había algo «porque yo no supe que allí hubiera nada». Vio uno o dos coches de policía al pasar por la zona pero pasó de largo «porque podía haber sido cualquier cosa». Negó haber dicho en ningún momento a ninguna compañera de clase de restauración que se había quedado dormida: «Jamás duermo la siesta». No citó haber estado con Triana a su compañero de patrulla habitual «porque pensaba que era imposible que estuviera implicada» y dijo que la llamada se le había cortado a ella «porque a continuación apareció Triana y deduje que la que me llamó era ella. Quizá mi explicación a usted no le sirva, pero a mí no se me escapó nada, lo asocié a Triana».

Gago reveló que el coche no presentaba el mismo aspecto cuando se realizó el reportaje fotográfico que cuando ella encontró el arma en su garaje. «¿Que los policías de Burgos dicen que no tocaron el bolso? También dicen que no estuvieron en mi casa...».

Bloqueos

«No sé qué es estar bloqueada ni sé de dónde ha salido esa palabra porque yo nunca la he dicho. Fue mi reacción a lo sucedido. Nada me impidió ir a la Policía a contar que había estado con ellas horas antes del crimen. Simplemente reaccioné así, era una cosa personal».

«Yo no formaba parte de ningún plan para matar a Isabel Carrasco ni realicé seguimientos», explicó. Para justificar por qué los informes científicos la vinculaban a posicionamientos cercanos a Carrasco, tiró de documentación: «Este informe analiza conexiones de datos y hay disparidad de movimientos. El 30 de abril el informe dice que Isabel y yo coincidimos en León Correos. Dicen que a las 14,48 estoy en León Correos y que Isabel está a las 15,59 pero obvian que a las 15,00.45 Isabel aparece en Santa María del Páramo, apenas 48 segundos después. El 5 de mayo, se repite algo parecido. Este informe analiza las coincidencias pero las llamadas intermedias no se reflejan. Puede ser que no interese que yo en este informe me haya movido y esté en otro punto. El 28 de abril por la tarde, Isabel Carrasco está a las 20,55 horas en el Congreso y a las 20,57 en El Crucero, y a las 21.00 en el Hotel Villamagna de Madrid».

La llamada

Gago explicó la llamada de Triana: «Me llamó un numero desconocido, contesté y nadie me respondió. Si hubiéramos hablado sabría de qué había sido, en 17 segundos se puede decir un padre nuestro. El controlador dijo que había durado dos segundos porque esa era su percepción, pero no la realidad».

A preguntas de la defensa, alegó no tener motivo alguno para formar parte en el plan: «·No tenía intereses en matarla, no tenía relación íntima con Triana,no tenía ninguna dependencia ni tampoco participaría en hechos tan graves por amistad. Desconocía a qué frutería iba Triana».

No es muy consciente de cómo metió la puerta de restauración en el maletero de su coche pero escenificó en el estrado la maniobra que realizó para demostrar que sus explicaciones eran ciertas. Sobre las 22.00 horas del día del crimen recibió la visita de una amiga que no vio el bolso en el suelo del coche. «El bolso no ocupa todo el espacio y mi hermana le movió las cosas para que pudiera entrar. Iba hablando con nosotras y al echarse hacia adelante a lo mejor encogió los pies. Yo no escondí el bolso, sólo lo vi cuando moví el asiento para adelante del todo al día siguiente».

La tienda de restauración a la que iba cuando se encontró con Triana tenía horarios variables. «Por eso fui a las 16.30 aunque no es horario comercial». Estuvo más de una hora por los alrededores de la calle Lucas de Tuy «porque sabía de estos horarios y aproveché para hacer varias llamadas más, no estuve quieta. Tenía papeles sueltos de la ORA y aproveché para tirarlos». No contó a ninguna de sus amigas que había estado con Triana instantes antes del crimen «porque mi cabeza no podía asumir que hubiera pasado esto. No se lo dije a nadie. No sé por qué no lo hice y no lo puedo explicar. Fue mi reacción. Yo no he dicho que estuviera bloqueada. Necesitaba hacer cosas porque estaba nerviosa.

El fiscal mostró a la sospechosa un post it con el teléfono del juzgado de Instrucción 4 y las palabras pareja y bolsa. «Fue porque consulté con mi abogado una cuestión personal referente a mi pareja. Desde luego que no tenía nada que ve con Triana. Y lo de bolsa lo anoté porque siempre llevo bolsas negras en mi bolso». Lo matizó después a preguntas de su abogado: «El post it aparece después de que yo estuviera en su casa y llamáramos al juzgado para ve a qué hora teníamos que declarar. ¿La palabra pareja se apuntó después de que decidiera explicar que tenía usted una pareja oculta? La respuesta a las dos preguntas fue positiva. Y negativa a la hipótesis de que pudiese borrar los soportes digitales que había en su casa.

«El policía que me acompañó a Comisaría es más alto que yo y tuvo que mover el asiento el conductor, seguro. Creo que fue uno de los policías de Burgos el que registró el bolso. A mi casa subimos Paco, Nacho, los dos inspectores de Burgos y Lorena y yo. Me dijeron que me creían porque Triana había dicho lo de la frutería», apuntó.

Observada atentamente

Observada siempre por las otras dos imputadas mientras prestaba declaración (el día anterior ella no dirigió un solo gesto hacia Montserrat ni Triana).

Rememoró Gago cómo encontró el bolso en el coche: «Se había derramado el agua de la garrafa y al intentar secarlo vi el bolso. Me puse muy nerviosa porque lo relacioné con Triana. Empecé a decir ‘Este bolso no tiene que estar aquí’. Abrí, vi lo que había dentro y vi algo brillante que identifiqué que era un arma. Ahí conté a mis amigas que había visto a Triana y llamé a un policía nacional al que conozco. No fui directamente a Comisaría porque apenas podía respirar. Bajamos al garaje todos, miraron el arma y nos fuimos todos a Comisaría».

tracking