El PSOE arropa a Sánchez para contener el avance de Podemos
Nuevos y antiguos, críticos y afines se reúnen en un acto para propulsar su candidatura.

Zapatero y el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Á. DÍAZ
P. de las Heras | MAdrid
El PSOE al completo, nuevos y antiguos, críticos y afines. Pedro Sánchez consiguió por fin reunir ayer a la mayoría de los rostros más significativos de su partido en un acto concebido para propulsar su candidatura a la presidencia del Gobierno en un momento enormemente delicado para la formación. «No vamos a lamentarnos por lo que pudo ser y no fue —dijo el líder socialista en alusión a su frustrada investidura— Vamos a afrontar estas elecciones con el orgullo de lo que pudo ser y es».
Tras una sucesión de derrotas electorales que han dejado su cuerpo electoral reducido a la mitad y justo cuando espacio parece achicarse entre el avance de Podemos e IU y la consolidación de Ciudadanos a la derecha, los socialistas han llegado a la conclusión de que están obligados a esconder en un cajón el hacha de guerra y a unir sus fuerzas para lanzar la señal de que aún están en pie y siguen siendo una maquinaria poderosa transformar el país. Tanto como lo han sido en los últimos 38 años.
Las grandes hazañas
No es casualidad que durante el acto celebrado finalmente en el Pabellón de la Once (un escenario distinto del inicialmente previsto), y ante unas 3.000 personas, se emitiera un vídeo que hace repaso de todas las grandes leyes socialistas, desde las que garantizaron la universalidad de la sanidad y la educación pública, la ley de pensiones no contributivas, la despenalización del aborto, la ley contra la violencia de género, el matrimonio homosexual o la ley de la dependencia. El PSOE es plenamente consciente de que el próximo 26 de junio se juega de verdad la supremacía de la izquierda. Empiezan a apuntarlo las encuestas: es posible que la alianza sellada por Pablo Iglesias con Izquierda Unida y otro puñado de fuerzas progresistas, hasta dieciséis, les supere en número de votos aunque, gracias al sistema electoral, no lo haga en escaños. Y frente a eso exhibe historia, estructura, activos personales y proyecto.
Felipe González sólo pudo estar presente a través de video, pero sí acudieron a la cita el ex presidente leonés José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba. También Joaquín Almunia y su rival en las primeras y polémicas primarias celebradas en el PSOE, Josep Borrell, ahora designado por Sánchez como futuro ministro de Exteriores. Estuvo todo el ‘Gobierno en la sombra’, la mayoría de los líderes territoriales —con Susana Díaz en primera línea—, los cargos provinciales, los cabeza de lista y también el ex aspirante a la secretaría general Eduardo Madina, ausente en los últimos comités federales del partido. .
El siempre transparente Angel Gabilondo, líder de la oposición en Madrid,no pudo ser más claro al intentar ilustrar lo que toca. «Se acabó el tacticismo. De candidato tenemos a Pedro Sánchez y hay que ser leales», exigió. Eso trataron de escenificar hoy enemigos irreconciliables. Todos en una gran representación. También el candidato.» El PSOE —aseguróPedro Sánchez— sale a ganar».